Florentino Pérez convirtió el Santiago Bernabéu en uno de los grandes ejes de su intervención de este lunes en Toledo. El presidente del Real Madrid defendió la remodelación del estadio, reivindicó el impacto económico y la proyección internacional del coliseo blanco y aprovechó para cargar contra Enrique Riquelme por las críticas que ha realizado durante la campaña electoral. «Recibimos elogios constantes del Bernabéu y el único que lo desprecia es el otro candidato», vino a resumir el mensaje del máximo mandatario madridista durante un acto celebrado en el Cigarral del Ángel ante socios y peñistas de Castilla-La Mancha.
A menos de una semana de las elecciones, Florentino elevó el tono contra la candidatura rival y presentó estos comicios como una elección entre la continuidad de un modelo que, según defendió, ha llevado al Real Madrid a liderar el deporte mundial o el regreso de personas vinculadas a algunas de las etapas más convulsas de la historia reciente del club.
El presidente aprovechó su intervención para sacar pecho de la situación económica de la entidad. Recordó que el Real Madrid ha vuelto a ser reconocido por Forbes como el club de fútbol más valioso del mundo y el club deportivo con mayores ingresos de la historia por quinto año consecutivo. Además, avanzó que la entidad alcanzará esta temporada unos ingresos cercanos a los 1.250 millones de euros y aseguró que el objetivo es seguir creciendo hasta cifras nunca vistas en la industria deportiva.
«No nos gusta presumir, pero lideramos todos los ránkings internacionales del deporte», afirmó Florentino, que atribuyó estos reconocimientos a una gestión «solvente, responsable y ambiciosa» que ha permitido al Real Madrid consolidarse como referencia mundial tanto dentro como fuera del terreno de juego.
El dirigente madridista también repasó los éxitos deportivos logrados durante sus etapas al frente del club. «Juntos hemos ganado 66 títulos», recordó, destacando especialmente las diez Copas de Europa conquistadas bajo su presidencia entre las secciones de fútbol y baloncesto. Pero además lanzó un mensaje directo a la afición de cara al próximo curso.
«Tenemos una gran plantilla, con jugadores a los que quisieran tener todos los grandes clubes, pero también les digo que llegarán nuevas estrellas, nuevas incorporaciones para esta temporada que empieza», aseguró Florentino, convencido de que el equipo volverá a competir por todos los títulos.
Duro con «el candidato»
Uno de los momentos más contundentes del discurso llegó cuando se refirió a la candidatura de Enrique Riquelme. Florentino denunció una supuesta campaña de desgaste contra el club y vinculó a algunos integrantes del proyecto rival con la etapa de Ramón Calderón.
«Son los mismos de la etapa más siniestra de nuestra historia», afirmó el presidente blanco, recordando la conocida como «asamblea de la vergüenza» y asegurando que no permitirá que vuelvan situaciones que, a su juicio, dañaron la imagen y la credibilidad institucional del Real Madrid.
También dedicó buena parte de su intervención a responder a una de las principales críticas lanzadas durante la campaña: la supuesta privatización del club. Florentino fue rotundo y acusó directamente a sus adversarios de difundir información falsa.
«Mientras yo sea presidente del Real Madrid, este club va a seguir siendo siempre de sus socios», insistió en varias ocasiones. El mandatario explicó que el modelo en el que trabaja la entidad busca precisamente blindar la propiedad del club y reforzar los derechos de los socios sobre el patrimonio generado durante los últimos años.
Además, rechazó propuestas como la entrada masiva de nuevos socios defendida por la candidatura rival y advirtió de que una medida de ese tipo podría alterar el equilibrio de poder dentro de la institución. Frente a ello, reivindicó proyectos estratégicos como el desarrollo de un gran parque tecnológico en los terrenos de Valdebebas para seguir generando recursos que permitan mantener al Real Madrid en la élite mundial.
«No construyan falsos programas electorales porque eso sólo nos llevará a la ruina del Real Madrid», afirmó Florentino en el tramo final de su discurso. El presidente cerró el acto apelando a la confianza construida durante sus años al frente del club y presentándose como el garante de la estabilidad institucional, económica y deportiva de una entidad que, según defendió, atraviesa uno de los momentos más sólidos de toda su historia.