José Mourinho guarda silencio ante su futuro y las posibilidades de fichar, otra vez, por el Real Madrid. El técnico portugués se centra en el Benfica, con el que todavía tiene opciones de ganar la liga portuguesa (aunque lo tiene complicado), aunque sobre todo el objetivo es amarrar la segunda plaza que da acceso a la fase previa de la Champions League.
En la previa del encuentro de liga ante el Moreirense, Mourinho ha dejado claro que no tiene «ningún problema» con el Benfica ni con su presidente, el ex jugador Rui Costa, y no ha querido decir nada sobre los rumores que le sitúan la próxima temporada en el Real Madrid.
«No quiero decir nada más al respecto, ya he dicho lo que tenía que decir sobre el Benfica y no voy a hacer ningún otro comentario», se limitó a decir un José Mourinho que cada vez que habla ante la prensa, tiene que responder preguntas sobre su futuro… con el Real Madrid.
Además, sobre un posible conflicto con el presidente del conjunto lisboeta, el técnico recurrió a la ironía. «Sólo estoy enfadado porque, no sé por qué, pero no me han dado mi insignia de 25 años como abonado. Creo que se olvidaron de mí. Por lo demás, todo bien, no hay absolutamente ningún problema», añadió el entrenador portugués.
«Ya he hablado lo suficiente, quizá más de lo necesario», añadió el técnico del Benfica, que dejó claro que «cuando termine la temporada, tendremos 10 días para seguir o separarnos». Ahí estará la clave para saber si Mourinho seguirá en el Benfica, club al que llegó en mitad de esta temporada, o buscará un nuevo destino, en el que está el Real Madrid entre las posibilidades. Mientras tanto, José Mourinho sigue centrado en al menos clasificar al Benfica para la próxima edición de la Champions.