Álvaro Arbeloa dio un toque a la plantilla tras la debacle de Mallorca en el entrenamiento del domingo ya en Valdebebas. Aunque en la sala de prensa defendió a sus jugadores, en privado les recriminó su falta de actitud en Son Moix y les ha exigido «un cambio de actitud» para competirle la eliminatoria al Bayern y no entregarle la Liga al Barcelona antes de lo previsto.
Así lo adelantó Eduardo Inda en su intervención semanal en El Chiringuito de Jugones: «En público Arbeloa asumió toda la culpa». «En el entrenamiento del domingo criticó a los futbolistas la falta de actitud sobre el campo. Ese es el gran problema, la falta de actitud global del equipo», añadió el director de OKDIARIO en el programa que se emite en Mega.
Nadie en el Real Madrid esperaba que el equipo se disolviera en Mallorca. Y menos que nadie el entrenador, Álvaro Arbeloa, que había obrado el milagro de eliminar al Manchester City en una eliminatoria en la que compitió mermadísimo por las bajas. Por eso al míster le cogió por sorpresa el bajón y la actitud de su equipo en Son Moix, cuya imagen no le gustó en absoluto.
Por eso, aunque en el vestuario del estadio del Mallorca prefirió limitarse a dar ánimos tal como confirmó en la rueda de prensa previa al partido ante el Bayern, una vez que el Real Madrid regresó al trabajo en Valdebebas, Arbeloa sí que dio un toque a sus jugadores para que lo de Mallorca se quede sólo en una mala tarde.
Arbeloa se la juega
Arbeloa sabe que su futuro en el banquillo del Real Madrid pasa irremediablemente por la imagen que ofrezca su equipo en los próximos partidos. La durísima eliminatoria de Champions ante el Bayern puede sentenciarle o concederle más papeletas en la rifa por ser el entrenador madridista la próxima temporada.
Una eliminación dolorosa y contundente ante el Bayern en un escenario en el que los alemanes ganen con solvencia los dos partidos al Real Madrid, no sólo enterraría las opciones del técnico salmantino de seguir, sino que provocaría un auténtico cataclismo en el club a todos los niveles. Habría que ver, en ese indeseado escenario, hacia dónde se gira la grada.

Pero también puede ocurrir todo lo contrario y que el Real Madrid, que convierte en rutina las gestas en la Champions, dé la sorpresa y elimine al Bayern, un escenario que volvería a colocar a Arbeloa como favorito en todas las apuestas para entrenar al equipo madridista la próxima temporada. O al menos ganaría una vida extra a la espera de las semifinales.
Arbeloa ha insistido a su plantilla sobre la importancia de mostrar «actitud, sacrificio y compromiso colectivo». Les ha hablado de «ser un equipo» como lo fue el Real Madrid en la eliminatoria ante el Manchester City. Ese es el camino que quiere el entrenador madridista que sus jugadores recorran ante el Bayern para poder competir ante uno de los equipos más poderosos en ataque y más fiables de toda la Champions.