El Real Madrid y el Barcelona comparten una situación similar en el inicio de este verano. Los dos clubes más importantes del baloncesto español históricamente afrontan una reconstrucción de sus secciones de baloncesto a todos los niveles y ambos van tarde. Son vidas paralelas, pero con una gran diferencia: el presupuesto del que dispone uno y otro equipo.
Si en el Real Madrid, pese a acudir al mercado con más tardanza que otros equipos de la Euroliga que ya se han reforzado, la inversión será similar a la de esta temporada (unos 60 millones de euros entre plantilla y cuerpo técnico), en el Barcelona aún esperan esa subida de recursos que prometió Joan Laporta hace unos meses a Xavi Pascual. Jamás se produjo y eso motivó la marcha del técnico catalán a Dubái.
Dejando a un lado el aspecto económico, ni Real Madrid ni Barcelona tienen claro quién va a ser su entrenador en la 2026-27, aunque el equipo blanco, en el escenario aún probable de que siga Sergio Scariolo, no se hará ninguna comunicación al respecto. En el cuadro blaugrana se han deslizado nombres como el de Paolo Galbiatti (actual técnico de Baskonia), pero tampoco hay nada cerrado.
Del banquillo a la directiva
Tanto Real Madrid como Barcelona están llevando a cabo una reestructuración en sus despachos. Por un lado, la dimisión del Chacho Rodríguez, provocada por el regreso de Juan Carlos Sánchez a la jefatura de la sección, abría una incógnita en cuanto a la dirección deportiva del club blanco. El puesto del canario puede ser ocupado por Alberto Herreros, que también volvería a su antiguo cargo.
Por otro lado, en el Barça trascendió que se marcharía Juan Carlos Navarro y que su sucesor sería Xevi Pujol, procedente también de Baskonia. Al igual que el Real Madrid, tampoco lo ha confirmado. En su caso, tiene que negociar con el conjunto vasco para incorporar a uno de los artífices de los últimos éxitos baskonistas, que llegaría como encargado de la parcela de fichajes.
De los despachos a la cancha
Lo mismo ocurre en sus plantillas. Ni Real Madrid ni Barcelona han anunciado nuevas incorporaciones ni tampoco han facilitado las salidas, con la excepción de que en el club azulgrana se sabía previamente la retirada de Jan Vesely. Del equipo blanco saldrá con total seguridad Trey Lyles (no ha sido comunicado) y tienen papeletas de abandonar el barco Chuma Okeke y David Krämer, mientras que del culé lo harán Willy Hernangómez, Nico Laprovíttola, Tomas Satoransky y de Juani Marcos.
En cuanto a fichajes, el Real Madrid aprieta por la llegada de un ‘4’ que sea cupo, con dos nombres sobre la mesa: Juancho Hernangómez y Jaime Pradilla. Según Marca, también ha sondeado a dos de los mejores jugadores de esta temporada en la Liga Endesa: David DeJulius y Timothé Luwawu-Cabarrot. Por su parte, el Barça tendría encarriladas las incorporaciones de los bases Justin Robinson y Umoja Gibson. Como con el banquillo y la directiva, no hay nada cerrado.
Sin títulos
Y todo lo que remueve esta incertidumbre en torno a los proyectos de Real Madrid y Barcelona es la sequía de títulos. Especialmente en el equipo blanco, que 15 años después no abría las vitrinas en toda una temporada. En el Barça ya son tres seguidos, algo que no ocurría desde 1997.
Además, por primera vez desde 2008, ninguno de los dos ganó ni Supercopa ni Copa del Rey ni Liga. Tremendo. Así todo, el cambio de orden se antoja difícil teniendo en cuenta de que la plantilla del Valencia, campeón de dos de las tres competiciones ACB, ha sido desmantelada por clubes de Euroliga. Jean Montero, Brancou Badio, Braxton Key, Sergio de Larrea, Xabi López-Arostegui e Isaac Nogués se marchan.