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LIV Golf se queda al borde de la quiebra: este es el incierto futuro para Jon Rahm

Jon Rahm está a la espera de saber si el circuito LIV echa el cierre prematuramente

Firmó un contrato histórico de 525 millones que ahora podría verse interrumpido

Terremoto en el golf: el fondo PIF saudí deja de financiar el circuito LIV de Jon Rahm y Sergio García

  • Francisco Rabadán
  • Redactor jefe de deportes. He tenido la oportunidad de cubrir dos Juegos Olímpicos, varios Mundiales de distintas disciplinas y algún que otro All-Star de la NBA con los Gasol. De Córdoba y sin acento.

LIV Golf podría estar dando las últimas bocanadas tras no parar de acumular malas noticias en su última competición en Reino Unido. El circuito de golf que venía a desbancar al PGA Tour ha visto cómo el Fondo Soberano Saudí (PIF) ha cortado el grifo de una inversión que ha resultado a todas luces ruinosas en los últimos años con casi 1.000 millones en pérdidas acumuladas. El futuro de muchos jugadores que apostaron por este circuito queda en entredicho, con los españoles Jon Rahm o Sergio García entre los principales implicados.

El CEO de la compañía, Scott O’Neil, lleva semanas movilizándose para conseguir un inversor que aporte 350 millones que garantizarían la celebración del circuito en 2027. El tiempo se echa encima de la compañía y hasta los propios golfistas ponen fecha de caducidad. Martin Kaymer, golfista alemán del circuito, afirma que es muy improbable que se celebre la final por equipos del LIV Golf dentro de un mes en Michigan. «No le doy ni un 5%, ni el CEO sabe qué decirnos», aseguró.

El tema es que desde que Arabia Saudí cortó el grifo a finales del pasado mes de abril las cosas han ido de mal en peor. El pasado mes se canceló el LIV Golf de Nueva Orleans al coincidir con el Mundial de fútbol en lo que era un clarísimo síntoma de debilidad.

LIV Golf siempre fue una competición que nunca terminó de arrancar, pese a los contratos multimillonarios que ofreció a los golfistas. Jon Rahm, de cerrar el circuito, se quedaría sin cobrar 105 de los 525 millones que tenía asegurados por contrato cuando firmó por la compañía en 2023. El hándicap quizá haya sido intentar romper el clasismo existente en el circuito PGA y eso que los prmeios eran exagerados.

El golfista vasco ya ha visto cómo otras estrellas se han bajado en marcha del barco aceptando incluso ser multados por el PGA Tour para volver. Brooks Koepka pagó una multa de cinco millones por regresar al redil y parece que para Rahm y Sergio García podría suceder lo mismo pese a su estatus de leyendas del golf.

El golpe definitivo a LIV Golf se lo dio esta semana pasada Asian Tour al romper su acuerdo de cooperación con la compañía para entregar nuevamente en manos del PGA Tour. Antes de la final por equipos quedan todavía dos eventos más del LIV que podrían poner punto y final a esta aventura con Nueva York e Indianapolis como sedes. Veremos si consiguen financiación o terminarán como uno de los mayores fracasos de la historia del deporte.