Rabindranath Tagore, Premio Nobel de Literatura, sobre la educación: «La más alta educación es aquella que no se limita a darnos información, sino que hace que nuestra vida esté en armonía con toda la existencia»
El filósofo indio defendía una enseñanza basada en la experiencia, el arte y la empatía hacia los demás.
Los albañiles están de acuerdo al 100%: una manguera transparente llena de agua es más fiable que un nivel láser para nivelar superficies a distancia
León Trotsky, filósofo y político: "Puede que no te interese la guerra, pero la guerra sí está interesada en ti"
¿Apilas los platos en un restaurante para ayudar al camarero a retirarlos? La psicología dice que no es solo una señal de buenos modales
Seguro que te suena la escena. Coges los apuntes la noche de antes del examen y los repasas a toda prisa, consigues un aprobado al día siguiente y, una semana después, no te acuerdas de nada de lo que has estudiado. Para Rabindranath Tagore, eso no merecía el nombre de educación.
El escritor y filósofo indio ganó el Premio Nobel de Literatura en 1913 y dejó escrita una idea que resume su forma de entender la enseñanza: «La más alta educación es aquella que no se limita a darnos información, sino que hace que nuestra vida esté en armonía con toda la existencia».
La frase aparece en Personality: Lectures Delivered in America, un libro de 1917 que reúne ensayos y conferencias del propio autor. Tagore no despreciaba el conocimiento; lo que rechazaba era reducirlo a una acumulación de datos o a conceptos aprendidos de carrerilla.
La educación como un vínculo real con el mundo
Su objetivo era otro. Quería que el alumno entendiera el mundo en el que vive y construyera un vínculo real con él y con las personas que lo rodean. Por eso daba tanta importancia a la curiosidad, la sensibilidad y la empatía en las escuelas. En esa misma obra dejó otra reflexión en la misma línea: «Hemos venido a este mundo para aceptarlo, no simplemente para conocerlo. Podemos volvernos poderosos mediante el conocimiento, pero alcanzamos la plenitud mediante la empatía».
Para el filósofo, la teoría se quedaba corta. Abogaba por la necesidad de comprobar de forma empírica aquello que se está estudiando: se debe mirar, tocar y vivir para experimentarlo.
Las plantas eran un buen ejemplo. Leer sobre ellas no era suficiente: el alumno tenía que ir al bosque, observarlas y conocerlas de cerca. Es la diferencia entre ver en el libro de texto el dibujo de una hoja y tenerla entre los dedos. Tagore consideraba que la experiencia también forma parte del saber.
Una escuela con clases bajo los árboles
Esas ideas no se quedaron en el papel. En 1901, Tagore puso en marcha una escuela en Santiniketan, en la finca que había heredado de su padre. El centro se apoyaba en la libertad intelectual y se apartaba de la enseñanza tradicional.
Era una escuela residencial y, a la vez, un espacio artístico. Su modelo se inspiraba en los antiguos ashrams de la India, centros espirituales dedicados a la meditación, el yoga y el aprendizaje junto a un maestro, donde los sabios enseñaban en los bosques.
En Santiniketan, muchas lecciones se impartían a la sombra de los árboles. El paisaje no era un simple decorado, sino parte del día a día de los estudiantes. Además de las materias básicas, el programa incluía música, pintura, danza y poesía. La meta era que los estudiantes aprendieran a observar, a crear y a relacionarse con los demás y con su entorno, y no sólo a sumar conocimientos sin criterio alguno.
Lo último en Curiosidades
-
La reflexión del día de Marian Rojas, psiquiatra: «Hay una frase de Séneca que me encanta: la suerte es donde confluyen la preparación y la oportunidad»
-
Si tienes hojas de laurel secas en casa, tienes un verdadero tesoro: por qué hay que guardarlas siempre y para qué pueden servir
-
Mezclar cáscara de limón con bicarbonato de sodio: para qué sirve y en qué casos debes hacerlo
-
Las personas más felices mayores de 70 años no son aquellas que tienen una misión, sino aquellas con una habilidad completamente diferente
-
María Antonietta, a los 101 años, lanza una reflexión sobre la insatisfacción humana: «Si tenemos un dedo, queremos cuatro»
Últimas noticias
-
Última hora de la invasión en Ceuta y actualidad política en directo: Pedro Sánchez se reúne con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani
-
La bebida que promete teñir de morado el próximo gran ritual saludable
-
Las portadas de las revistas del corazón: cuatro bodas, el romance de Brad Pitt y el fenómeno de Los Javis y Penélope Cruz
-
Anna Kaiser, entrenadora de Shakira: «El truco está en mantener las transiciones cortas y esforzarte igual de duro en cada ronda»
-
Vox arrincona al Gobierno por el «pucherazo» destapado por OKDIARIO: «Ustedes ya no convencen ni a los muertos»