Curiosidades
Reflexión antigua

La queja de Cayo Mesio, militar romano destinado en Judea, más vigente que nunca: «Después de todas las deducciones, no me quedó ni un solo denario de mi paga»

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

En las ruinas de la fortaleza de Masada, en la antigua provincia romana de Judea, apareció un fragmento de papiro con casi dos mil años de antigüedad. El documento registra el recibo de paga de un soldado llamado Cayo Mesio, escrito durante el cuarto consulado del emperador Vespasiano, entre los años 72 y 75 d. C.

El papiro se halló en los campamentos que las tropas romanas levantaron junto a la fortaleza, durante el tramo final de la primera guerra judeo-romana, poco después de la caída de Jerusalén, en el año 70 d. C.

Del estipendio de 50 denarios que Cayo Mesio recibió, la intendencia militar le retuvo 16 denarios de cebada, 20 en alimentación, 5 en botas, 2 en correas de cuero y 7 en una túnica de lino. Cada partida quedó anotada al detalle en el propio recibo. Lo curioso es que las retenciones sumaban exactamente los 50 denarios que había cobrado.

El papiro con la paga de Cayo Mesio hallado en Masada

El fragmento forma parte de un registro con anotaciones de cuatro manos distintas. Además de Cayo Mesio, el papiro recoge los descuentos de otros dos soldados, Cayo Antonio y Publio Valerio, lo que confirma que el mismo sistema de retenciones se aplicaba a toda la guarnición.

El texto original, redactado en latín, se abre con una fórmula administrativa que nombra al emperador Vespasiano: «El cuarto consulado del emperador Vespasiano Augusto. Cayo Mesio, hijo de Cayo, de la tribu Fabia, natural de Beirut. Recibí mi estipendio de 50 denarios, del cual pagué dinero de cebada, 16 denarios».

Una segunda entrada, de otra mano, registra un estipendio posterior de 62 denarios para el mismo Cayo Mesio, con nuevos descuentos de cebada y alimentación.

El recibo es una rareza, ya que, según Legion Magazine, apenas se conocen otros dos documentos de paga comparables en todo el territorio del Imperio romano.

Las deducciones de Cayo Mesio y su eco en las nóminas actuales

El resultado no dista tanto de lo que ocurre hoy con la nómina de cualquier trabajador asalariado. Antes de que vea reflejado su sueldo neto, la empresa descuenta impuestos y cotizaciones sociales, una resta automática que el empleado no controla ni puede evitar.

A diferencia de las retenciones actuales, que financian pensiones, sanidad o prestaciones públicas, las de Cayo Mesio pagaban de forma directa los suministros que el propio ejército le entregaba, cebada, comida, botas, correas y ropa.

¿Quién era Cayo Mesio, el soldado oriundo de Beirut?

El papiro identifica a Cayo Mesio como hijo de otro Cayo, de la tribu Fabia y natural de Beirut, en el actual Líbano. Esa fórmula era la que los registros militares romanos usaban para identificar a cada soldado de la guarnición.

Según la base de datos académica de inscripciones militares y papiros de la Palestina romana temprana, era un soldado auxiliar del ejército romano, aunque su unidad concreta no consta en el recibo.

La fortaleza de Masada, construida sobre un peñón junto al mar Muerto, cayó durante el asedio dirigido por el gobernador romano Lucio Flavio Silva. Cayo Mesio cobró su paga en algún momento de ese cerco, con la guarnición romana todavía acampada a los pies de la roca.