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La Psicología concluye que las personas nacidas entre 1945 y 1965 desarrollaron una capacidad psicológica especial

Las personas que nacieron entre los años 1945 y 1965 cuentan con una característica especial con respecto al resto de la gente. Tiene la capacidad de seleccionar qué situaciones merecen más atención y cuáles no necesitan estar en un primer plano, lo que reduce el impacto que genera a diario el estrés. Esta teoría es desarrollada por una experta en psicología de la Universidad de Stanford y recibe el nombre de teoría de la selectividad socioemocional. La causa que se estudia tiene que ver con el paso que sufrieron entre el mundo analógico y el digital.

Gestión de emociones

La experta en psicología Laura Carstensen, de la Universidad de Stanford, fue la encargada de desarrollar la teoría de la selectividad emocional. Esta teoría sostiene que, cuando el tiempo es limitado, las personas son capaces de modificar sus prioridades. Durante el proceso de elección, las personas valoran más las conexiones con gente cercana y las experiencias que no generen estrés.

En vez de centrarse en conflictos menores o preocupaciones banales, múltiples personas tienen preferencia en centrar su foco en relaciones significativas y momentos que aporten tranquilidad.

El porqué de este fenómeno

El mundo sufrió una transformación, de un mundo analógico a un mundo digitalizado. La generación nacida entre los años 1945 y 1965 fue la que más cambios importantes sufrió, ya fuesen sociales, económicos o tecnológicos.

Estos cambios fortalecieron la capacidad de estas personas para adaptarse y desarrollar herramientas de prácticas para resolver conflictos. Esta resiliencia les permitió entender con más claridad la diferencia entre lo importante o no. Esta habilidad ayuda a disminuir los niveles de tensión emocional.

Esta habilidad no es sólo propia de una generación; tiene que ver con la regulación emocional. Esta habilidad pertenece a las personas que son  capaces de relativizar problemas y administrar la atención.

El resultado que se puede sacar de esta teoría en bruto es que no todas las situaciones merecen el mismo interés o atención. Para las personas de la generación entre 1945 y 1965, estas situaciones dieron como resultado menos dramatismo, más perspectiva y una mejor utilización de la energía emocional.