Curiosidades
Plantas

Ni el jazmín ni el limonero: éste es el árbol con más perfume del mundo y cómo plantarlo en tu balcón

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La primavera es la época del crecimiento y la floración, y este es el árbol con más perfume del mundo. Cuando pensamos en plantas aromáticas para el balcón o la terraza, imaginamos el perfume del jazmín o el aroma de los limoneros en flor. Sin embargo, existe un árbol muchísimo menos conocido que desprende una fragancia más envolvente. Se trata del olivo dulce, una especie ornamental originaria de Asia que en los últimos años ha comenzado a ganar popularidad en Europa. Se caracteriza  por sus pequeñas flores blancas o anaranjadas, capaces de liberar un aroma que muchos comparan con una mezcla entre melocotón, albaricoque, vainilla y jazmín.

Además, a diferencia de otros árboles ornamentales, el olivo dulce se puede cultivar en maceta, así que es ideal para balcones o terrazas pequeños. Eso sí, la maceta tiene que ser profunda, con buen drenaje y tener un sustrato rico en materia orgánica. Por otro lado, para crecer fuerte y sana necesita recibir varias horas de luz natural al día y un riego moderado. Con unos cuidados básicos y algo de paciencia, se puede convertir en el gran protagonista del hogar esta primavera.

Olivo dulce, el árbol con más perfume

Su nombre científico es Osmanthus fragrans y se trata de un árbol ornamental de pequeño tamaño originario de Asia oriental, especialmente de China y Japón. En estas regiones se cultiva desde hace siglos, y sus pequeñas flores aromáticas han sido utilizadas tradicionalmente para dar fragancia a tés, postres y bebidas gracias a su característico aroma dulce, similar al del durazno, el albaricoque o el jazmín. Cabe señalar que es es una especie perenne, por lo que mantiene su follaje verde oscuro durante todas las estaciones del año.

El fruto del Osmanthus fragrans es una pequeña drupa característica que adquiere tonos entre morado oscuro y negro al madurar, con una superficie ligeramente brillante y textura suave y aterciopelada. Mide alrededor de 1 a 2,5 centímetros de diámetro y presenta una forma redondeada. En su interior contiene una pulpa carnosa que envuelve una única semilla dura, típica de este tipo de frutos. La maduración se produce principalmente a finales del verano y durante el otoño, cuando las temperaturas todavía son cálidas.

Cuidados básicos

Originario de las regiones cálidas de Asia, el olivo dulce se adapta mejor a ambientes similares a su clima subtropical, donde existe cierta humedad ambiental pero con suelos que drenen correctamente el agua. Aunque puede soportar periodos cortos de sequía, su desarrollo suele ser más saludable en condiciones de humedad moderada. El riego debe realizarse aproximadamente cada una o dos semanas, procurando que la tierra se seque ligeramente entre cada aporte de agua para evitar el exceso de humedad en las raíces. Además, durante la temporada de crecimiento, el agua de lluvia favorece especialmente su floración y ayuda a mantener un aspecto más frondoso y vigoroso.

El árbol con más perfume del mundo crece mejor en lugares con abundante luz solar, ya que la exposición directa al sol favorece tanto su desarrollo como una floración más intensa y aromática.  Aunque también puede adaptarse a zonas de semisombra, en esas condiciones suele producir menos flores. En regiones especialmente calurosas durante el verano, una ligera sombra en las horas centrales del día puede ayudar a evitar el estrés provocado por el exceso de calor. Si se cultiva en exteriores, se recomienda colocarlo en una zona luminosa y protegida de corrientes fuertes. En interiores, lo más adecuado es situarlo cerca de una ventana soleada que reproduzca las condiciones de luz que tendría en su entorno natural.

Para favorecer una floración abundante y un crecimiento saludable del Osmanthus fragrans, se recomienda utilizar un fertilizante equilibrado durante la primavera y la etapa de crecimiento activo. Lo habitual es abonar la planta una vez al mes siguiendo siempre las cantidades indicadas por el fabricante, ya que un exceso de fertilizante puede dañar las raíces, mientras que una cantidad insuficiente puede reducir la floración. Durante los periodos de reposo conviene disminuir la frecuencia y la cantidad de abono. Como consejo práctico, es recomendable humedecer ligeramente la tierra antes de fertilizar para facilitar la absorción de nutrientes y evitar posibles quemaduras químicas.

Finalmente, el árbol más aromático del mundo se beneficia de una poda adecuada entre el inicio y el final del invierno, cuando la planta se encuentra en su etapa de reposo. En primer lugar, es importante eliminar las ramas secas, dañadas o débiles. Después, conviene aclarar las zonas más densas para mejorar la circulación del aire y permitir una mejor entrada de luz en el interior de la planta. También se pueden realizar recortes de formación para controlar su tamaño y mantener una estructura equilibrada, especialmente en cultivo en maceta. Una poda regular no sólo mejora el aspecto estético del olivo dulce, sino que también favorece una floración más abundante.