Julio Iglesias, cantante (82 años), sobre el amor: «El amor es como el vino; beber poco está bien, pero vaciar la botella da dolor de cabeza»
Pocos artistas españoles han hablado tanto del amor como Julio Iglesias. Sus canciones, grabadas en 14 idiomas y vendidas por cientos de millones de copias en todo el mundo, giran casi siempre en torno a la misma idea: la pasión, el desengaño y las segundas oportunidades. No es casualidad que el propio cantante haya dejado decenas de frases sobre los sentimientos.
Y es que el madrileño, que hoy vive apartado del público, no solo cantó al amor: también lo definió con una comparación que se ha hecho viral en recopilaciones de citas célebres. Una reflexión breve, con una imagen cotidiana, que resume su visión sobre las relaciones y que sigue circulando entre sus admiradores casi seis décadas después de sus primeros éxitos.
¿Qué nos dice la comparación de Julio Iglesias entre el amor y el vino?
La frase que ha vuelto a compartirse dice así:
«El amor es como el vino; beber poco está bien, pero vaciar la botella da dolor de cabeza».
Con esta imagen, Julio Iglesias equipara los sentimientos con el consumo de alcohol: en su justa medida, aporta placer y bienestar, pero en exceso termina pasando factura.
La metáfora encaja con la biografía sentimental del cantante, marcada por relaciones intensas y también por rupturas mediáticas. En otra de sus citas más difundidas, el propio Iglesias resumió su carácter con una frase directa:
«He amado mucho y he sido un flirteador natural».
Dos frases que, juntas, retratan a un hombre que entendió el amor como una experiencia intensa, pero también arriesgada si se vive sin medida.
Un poco de contexto: ¿Cómo ha sido la vida sentimental de Julio Iglesias?
Julio Iglesias estuvo casado con Isabel Preysler entre 1971 y 1978, matrimonio del que nacieron tres hijos: Chábeli, Julio José y Enrique Iglesias, este último convertido también en una estrella de la música internacional.
Tras la separación, el cantante vivió durante años etiquetado como uno de los solteros más codiciados del mundo, con romances que ocuparon portadas en varios continentes.
En 2010 se casó con la modelo neerlandesa Miranda Rijnsburger, con quien tiene cinco hijos más y con quien continúa compartiendo su retiro actual.
A pesar de los años, Iglesias ha insistido en entrevistas en que nunca dejó de creer en el amor, aunque sí en aprender a dosificarlo, tal y como refleja su célebre comparación con el vino.
Cómo vive hoy el cantante, alejado de los focos a sus 82 años
Desde hace tiempo, el cantante lleva una vida discreta entre sus propiedades de Miami, Punta Cana y Bahamas, alejado de las giras y las apariciones públicas que marcaron buena parte de su carrera.
Su entorno asegura que goza de una salud aceptable para su edad, aunque arrastra problemas de movilidad derivados de un accidente de tráfico que sufrió en 1962.
Pese a este perfil bajo, Iglesias mantiene proyectos activos. Su círculo más cercano ha confirmado que trabaja en una serie de Netflix de doce capítulos sobre su vida, un proyecto que lo tiene especialmente ilusionado, según su amigo y productor Ramón Arcusa.
El propio cantante ha señalado que se siente feliz junto a su mujer, con quien recientemente disfrutó de un baño en la piscina de su residencia.
La carrera que lo convirtió en una leyenda mundial de la música
Antes de convertirse en un símbolo del retiro discreto, Julio Iglesias construyó una de las carreras más sólidas de la música en español. Ganó el Festival de Benidorm en 1968 con ‘La vida sigue igual’ y representó a España en Eurovisión en 1970 con ‘Gwendolyne’, quedando cuarto.
Con más de 300 millones de discos vendidos, está considerado el artista latino más exitoso de la historia. En 1987 se convirtió en el primer cantante en lengua no inglesa en vender más de dos millones de copias de un álbum en Estados Unidos, y en 1983 recibió un Disco de Diamante de Guinness por vender 100 millones de copias en seis idiomas distintos.
En 2001 fue nombrado Personalidad del Año en los Grammy Latino, el mismo reconocimiento que hoy contrasta con la vida discreta que lleva junto a su mujer en Bahamas.