Curiosidades
Psicología

Los jubilados que envejecen con la mirada más dulce no son los que se mantuvieron activos, sino los que permitieron que tres cosas se reconstruyeran silenciosamente

  • Laura Mesonero
  • Laura Mesonero Ortiz (Madrid, 2002) Periodista especializada en SEO editorial y desarrollo de audiencias digitales, con experiencia en medios nacionales de referencia como La Razón (Grupo Planeta), The Objective media y ahora en OkDiario. Experta en estrategia de contenidos orientada a Google Discover y Google Search. Perfil híbrido entre redacción, análisis de datos y visión estratégica.

Siempre se ha dicho que los ojos son el reflejo del alma. Basta con cruzarse con una persona mayor para descubrir que algunas miradas transmiten una paz difícil de describir, mientras que otras parecen cargar todavía con el peso de los años.

Hay quienes llegan a la vejez con un gesto amable, una expresión cálida y una serenidad que llama la atención. Muchos creen que esa dulzura es el premio a una vida fácil o especialmente feliz, pero la psicología sostiene que la explicación es mucho más compleja. No depende tanto de lo que una persona haya vivido como de la forma en que ha aprendido a relacionarse con su pasado, con los demás y consigo misma.