El granjero que dejó 4.000 ovejas en una isla en 1931: no imaginaba que décadas después habría que sacrificaras para salvar la isla
En 1871, un granjero abandonó cinco vacas en una isla perdida
El papel higiénico ya es historia: la tendencia que está reemplazando los baños en 2026 y es más limpio y práctico
Ya es oficial la fecha del cambio de hora: éste es el día para el nuevo horario de invierno
Una de las historias de supervivencia más interesantes del siglo XX tiene como protagonistas a 4.000 ovejas que quedaron completamente abandonadas en la isla neozelandesa de Campbell, uno de los lugares más inhóspitos del mundo. Todo comenzó en 1931 con el declive de la industria lanera debido al desplome de los precios y a las enormes dificultades logísticas de aquellos años. John Warren, el último granjero que estuvo al frente de la explotación, había asumido el control apenas unos años antes, pero no consiguió evitar el fracaso del proyecto.
De acuerdo con una investigación de la Universidad Nacional de Australia, la Gran Depresión agravó todavía más la situación y obligó a Warren y a sus trabajadores a permanecer aislados en la isla durante dos años, hasta que finalmente pudieron ser rescatados. Al marcharse, abandonaron las instalaciones y también a todos los animales. Unas 4.000 ovejas y varias decenas de vacas quedaron completamente solas en un territorio situado a más de 600 kilómetros al sur de Nueva Zelanda, expuesto a fuertes vientos, lluvias constantes y una humedad extrema.
Las 4.000 ovejas abandonadas en una remota isla de Nueva Zelanda
Con el paso del tiempo, aquellos animales domésticos fueron convirtiéndose progresivamente en una población salvaje, experimentando cambios físicos y reproductivos. Un estudio publicado en el New Zealand Journal of Ecology mostró cómo el rebaño consiguió sobrevivir contra todo pronóstico.
Durante los primeros años, murieron muchas ovejas, y en 1961 apenas quedaban unos 1.000 ejemplares. Sin embargo, la población empezó poco a poco recuperarse y volvió a crecer de manera constante. Para la década de 1970, las ovejas eran capaces de reproducirse a edades más tempranas y habían desarrollado incluso la capacidad de mudar su propia lana, sin depender de los humanos para que las esquilaran.
La situación cambió por completo durante la década de 1970, cuando los ecologistas dieron la voz de alarma. El número de ovejas no paraba de crecer, ejerciendo una enorme presión sobre la vegetación, consumiendo las plantas y alterando el frágil ecosistema de la isla. Para proteger la flora autóctona, las autoridades construyeron una extensa valla que dividió el territorio en diferentes zonas, con el objetivo de controlar la presencia de animales y comprobar cómo se recuperaba el terreno.
Aunque finalmente el Gobierno tomó la decisión de sacrificar a la mayoría de las ovejas para evitar que siguieran dañando el entorno, en 1975 un grupo de investigadores llegó hasta la isla para rescatar algunos ejemplares antes de que desaparecieran. Seleccionaron 10 ovejas y las trasladaron en barco hasta Nueva Zelanda, donde podrían ser criadas bajo condiciones controladas. El objetivo era conservar unas características que habían desarrollado durante décadas de aislamiento.
Ratas marrones
Aunque las ovejas ya habían desaparecido de Campbell, las ratas marrones, que habían llegado a la isla a bordo de barcos balleneros, seguían representando una grave amenaza para la fauna. Los roedores se alimentaban de los huevos de las aves marinas y ponían en peligro la supervivencia de numerosas especies.
Ante esta situación, en 2001 Nueva Zelanda puso en marcha la mayor campaña de erradicación de ratas realizada hasta entonces. La operación contó con helicópteros equipados con sistemas GPS, encargados de distribuir unas 120 toneladas de cebo envenenado de forma extremadamente precisa. Dos años después, la Isla Campbell fue declarada oficialmente libre de plagas.
En 2026, se considera uno de los grandes ejemplos de restauración ecológica. Más de dos décadas después de la eliminación de las ovejas y las ratas, Campbell se ha convertido en una especie de laboratorio natural en el que la biodiversidad vuelve a ganar terreno. La vegetación autóctona se ha recuperado progresivamente y numerosas especies de aves marinas han regresado a un territorio que durante años estuvo seriamente amenazado.
El granjero que abandonó cinco vacas en una isla
Pero la historia de las ovejas de la Isla Campbell no es el único caso en el que animales domésticos quedaron aislados durante décadas y terminaron adaptándose a la vida salvaje. En 1871, el granjero Heurtin introdujo cinco vacas en la Isla Ámsterdam, uno de los entornos más aislados y hostiles del océano Índico. Sorprendentemente, dieron origen a una población que llegó a rondar los 2.000 ejemplares con un origen genético mixto.
El estudio, publicado en Molecular Biology and Evolution y dirigido por el genetista Mathieu Gautier junto a investigadores del INRAE y la Universidad de Lieja, examinó muestras recogidas en 1992 y 2006, antes de que el último ejemplar desapareciera en 2010. Los resultados revelaron que el 75% de su ascendencia procedía de ganado taurino europeo relacionado con la raza Jersey, mientras que el 25% restante correspondía a cebúes procedentes del océano Índico.
Sin embargo, la adaptación de las vacas terminó convirtiéndose en un problema para el propio ecosistema. El rebaño dañaba la vegetación y amenazaba especies endémicas como el albatros de Ámsterdam y el árbol Phylica arborea. En 1987 se levantó un cercado y se sacrificaron más de mil animales, pero la presión ambiental continuó. Finalmente, el último ejemplar fue eliminado en 2010 como parte de un programa de restauración ecológica.
Lo último en Curiosidades
-
Ya es oficial la fecha del cambio de hora: éste es el día para el nuevo horario de invierno
-
Hervir hojas de laurel con un vaso de vinagre blanco: para qué sirve y cuándo debes hacerlo
-
Adiós a la tarima flotante: la tendencia que arrasa en 2026 es mucho más elegante y añade profundidad a tu casa
-
Los fontaneros coinciden: este es el jabón que no debes echar por el desagüe: «Es la razón principal de atascos»
-
El proverbio japonés sobre la sabiduría que también inspiró a Cervantes en El Quijote: «Al hijo querido hazle viajar»
Últimas noticias
-
Simeone: «Julián tiene la oportunidad de ajustar situaciones en su vida»
-
La Audiencia Nacional para los pies a Marlaska y defiende a Tardón: «Actúa en defensa del interés general»
-
Ya es oficial la fecha del cambio de hora: éste es el día para el nuevo horario de invierno
-
Miguel Bosé pide la dimisión de Pedro Sánchez: «¿Vas a seguir sordo?»
-
Prohens desafía a Sánchez ante el aluvión de inmigrantes a Baleares: «Nos encontrarán de frente»