Aislante térmico

Los expertos en climatización lo avalan: poner la calefacción está bien pero para que tu casa se caliente sin gastar tienes que usar el método finlandés en el tejado

Los expertos en climatización lo avalan: poner la calefacción está bien pero para que tu casa se caliente sin gastar tienes que usar el método finlandés en el tejado
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Jorge Sánchez Rico
  • Jorge Sánchez Rico
  • Nacido en 2004, es estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos desde 2022. Entre sus principales inquietudes destacan la cultura, la televisión y el entretenimiento.

La clave de un buen aislamiento térmico en tu casa es tu tejado, ya que por una cubierta mal aislada se puede escapar hasta el 30% del calor, según los expertos. Esto es física básica: el aire caliente tiende a subir. Por tanto, al encontrarse en un tejado en mal estado, puede disiparse hacia el exterior.

Un techo mal aislado, reitero, o con goteras, puede suponer una pérdida importante de calor. No importa siquiera si el aislamiento utilizado es grueso, porque si existen huecos, el aire tiende a fugarse por ellos o puede acumularse humedad en la estructura.

Así que, para aislar un ático residencial, es importantísimo considerar toda la estructura del techo en su conjunto, desde la capa del exterior hasta la del interior. Entonces, los expertos aconsejan seguir estas máximas finlandesas del diseño en cuanto al aislamiento térmico se refiere.

Una capa de aislamiento sólida

Este principio del diseño se rige por el grosor que hay que utilizar en los techos inclinados. Si bien es cierto que el grosor del aislamiento puede variar en función de las necesidades del edificio, las propiedades de cada material y los cálculos térmicos, los expertos aconsejan, como norma general, una capa de 25 a 30 cm de grosor. Los materiales que emplean son una lana de vidrio o de roca.

Ambos materiales son excelentes aislantes térmicos y acústicos. La lana de vidrio es muy ligera, flexible y elástica. Se adapta con facilidad a techos y tabiques de pladur, por eso suele utilizarse para aislamientos interiores ligeros. Mientras que la lana de piedra (o roca) tiene una estructura más densa, rígida y estable, fácil de cortar, pero más frágil si se manipula en exceso. Se suele utilizar cuando se necesita una máxima absorción acústica y protección contra el fuego.

Correcto sellado en el interior

De cara al interior de la vivienda, se debe instalar correctamente una capa impermeable y hermética, adecuándose siempre a la estructura específica de cada vivienda. Su principal función es la de reducir la entrada de humedad desde dentro. Para ello se suelen utilizar tiras de membrana, que aportan una capa de sellado y protección de las juntas para evitar precisamente lo que se comentaba antes, la humedad y el agua.

No obstruir el espacio de ventilación con aislamiento

Muchos piensan que cuantas más capas, mejor y más aislada estará la vivienda. Pero los expertos avisan que, al aislar el tejado, es fundamental no obstruir el flujo del aire ni bloquear los espacios. Porque una estructura de techo debe tener siempre una correcta ventilación y, por tanto, un espacio por donde circule el aire. Después de todo, obstruir un conducto del aire puede causar acumulación de humedad, condensación o deterioro de los materiales y, en última instancia, pérdida de la eficiencia térmica.

Las capas funcionan como un todo

En resumen, para que el aislamiento térmico sea efectivo en un techo, la clave de todo, según estas máximas del diseño finlandés, radica en coordinar y concebir como un todo el aislamiento. Cada capa está pensada para desarrollar una función, comenzando con: el aislamiento en sí reduce la transferencia del calor; la capa interior sella la entrada de humedad y la exterior protege la estructura de las inclemencias meteorológicas, garantizando su estanquidad.

 

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