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Los expertos en climatización lo avalan: para mantener el calor en tu casa debes poner las ventanas en modo invierno

  • Jorge Sánchez Rico
  • Nacido en 2004, es estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos desde 2022. Entre sus principales inquietudes destacan la cultura, la televisión y el entretenimiento.

Son muchos los que desconocen el modo invierno de las ventanas. Estos elementos arquitectónicos no sólo permiten la entrada de luz a las habitaciones, sino que nos protegen del ruido, frío, el calor y las inclemencias del tiempo. Por eso, los expertos nos advierten que debemos asegurarnos de tener la ventana en modo invierno, si no queremos que entren corrientes de aire frío proveniente del exterior a nuestros hogares.

¿Qué es el modo invierno de una ventana?

Según la estación, las ventanas de PVC funcionan de manera diversa. Existen ajustes especiales que controlan el grado de sellado de las mismas. En los meses más cálidos, la ventana puede sellarse de forma menos hermética para permitir la entrada del aire del exterior y generar corrientes naturales de viento.

Lo mismo ocurre en los meses más fríos, como el invierno, donde se puede ajustar la ventana para que se selle de manera más hermética y así conservar el calor del hogar e impedir la entrada del aire exterior, lo que permite que la calefacción funcione mejor y caliente más.

¿Cómo se aplica?

Para cambiar de modo, se necesita tan sólo una llave Allen de 4 mm, normalmente, pero esto dependerá de las características de tu ventana. Dependiendo del modelo, encontrarás:

Como norma general, la dirección de girado se suele indicar con un «+» para invierno, haciendo alusión a más sellado, o «-» para los meses de verano. Esto funciona gracias a que la ventana se acerca un poco más al marco y la junta queda más comprimida, aumentando la presión y no dejando pasar el aire de fuera.

¿Cómo comprobar la presión de mis ventanas?

La opción más fácil es acercar la mano a nuestra ventana, previamente cerrada, y comprobar de primera mano si notamos corriente. De ser así, es que la ventana está mal ajustada. Otra manera de saberlo es con un folio en blanco, que deberás colocar entre el marco y la ventana. ¡Cuidado con los dedos! Para ello, abre la ventana, coloca el folio entre esos dos huecos, después ciérrala e intenta tirar del folio. Si queda muy tenso, la presión está correctamente ajustada, y si quedara más suelto, no estaría muy apretada.