Curiosidades
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Los cerrajeros coinciden: «Aunque sean cerraduras antiganzúa, si quieren, te pueden abrir la puerta en menos de 5 minutos»

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Allianz Partners señala que cada año se denuncian en España más de 100.000 robos en viviendas, según los datos del Ministerio del Interior. En este contexto, los datos correspondientes a 2025 sitúan a julio entre los meses con mayor número de incidencias en el hogar, con 599 casos registrados. Sólo enero, con 643, supera esta cifra. Cabe señalar que un robo no sólo supone la pérdida de los objetos sustraídos, sino también un gran impacto emocional.

El lugar donde se encuentra una vivienda también influye en el riesgo de sufrir un robo. Los datos de UNESPA muestran que las zonas costeras y las áreas metropolitanas presentan una mayor probabilidad de registrar este tipo de incidentes. Entre las provincias con mayor riesgo se encuentran Barcelona, Valencia, Málaga, Madrid y Sevilla, mientras que Lugo, Soria, Orense y Zamora figuran entre las que presentan menor riesgo. Además, las viviendas unifamiliares ubicadas en urbanizaciones se encuentran entre las más vulnerables, especialmente cuando permanecen vacías durante los periodos vacacionales.

La advertencia de los cerrajeros

Aunque los métodos más tradicionales para forzar una puerta siguen siendo habituales, fuentes policiales explican que en los últimos años han detectado nuevas formas de manipular cerraduras. Entre estas técnicas se encuentran métodos más sofisticados que no dejan marcas visibles en la cerradura. Es el caso del «impresioning», que utiliza una llave recubierta con una fina lámina metálica para reproducir las marcas de las levas del bombín al introducirla. Los expertos también advierten del «topolino», una herramienta que cuenta con unas varillas mecánicas diseñadas para adaptarse a los orificios del bombín y se puede encontrar por unos 300 € en Internet.

Aun así, antes de recurrir a procedimientos más complejos, los ladrones suelen comprobar si la puerta no está cerrada con llave, en cuyo caso tratan de apartar el resbalón haciendo palanca con algún objeto plano. Los Mossos d’Esquadra descubrieron hace unos años en Granollers a tres sospechosos, de nacionalidad georgiana, que fueron detenidos in fraganti cuando utilizaban este método para acceder a viviendas. Algunos delincuentes incluso colocan pasta de dientes en la mirilla para impedir que los vecinos puedan ver cómo manipulan la cerradura.

Para manipular el bombín también se utilizan, clips, pequeños alambres doblados conocidos como «ruiseñor», palancas o alicates de pico de loro. Otro procedimiento conocido es el «bumping», en el cual se utilizan unas llaves especiales que después se golpean con un martillo para tratar de hacer girar el mecanismo.

A diferencia de un cerrajero profesional, un ladrón puede permitirse causar daños en la cerradura durante el asalto. «Los cacos usan palancas, ya que una vez cometen el robo les da igual si la puerta ha quedado rota. En cambio un buen cerrajero debe abrir una puerta con el mínimo destrozo posible», explica a EL PERIÓDICO Jesús González, presidente del Gremi de Serrallers de Catalunya.

El experto añade que «con tiempo y ruido se puede abrir un porcentaje muy importante de cerraduras, ya que están obsoletas, son antiguas y no se han actualizado». En este sentido, insiste en que «se puede abrir cualquier puerta, incluida la del Banco de España, ya que si alguien se queda encerrado dentro tendríamos que buscar mecanismos para acceder y rescatarlo».

Algunas cerraduras cuentan con sistemas más complejos que requieren más tiempo para ser manipuladas, mientras que otras permanecen ocultas en la propia puerta y funcionan mediante un mando a distancia. Por este motivo, recomienda instalar un sistema de doble cierre: «Una única cerradura con múltiples mecanismos de cierre no implica mayor seguridad, ya que todo está controlado por un mismo sitio en el que colocas la llave, por eso lo más seguro es poner dos cerraduras y a la vista, aunque quede menos estético en la puerta, así disuades más al ladrón».

El problema de las cerraduras

Por otro lado,en entrevista con La Vanguardia, González advierte de que «en España, más del 80% de las cerraduras de puertas de entrada a casa están obsoletas. Lo vemos a diario en la profesión. Muchas personas solo piensan en cambiar la cerradura cuando se estropea, no cuando ha quedado desfasada o ya no ofrece la protección suficiente. A veces, hacer las cosas bien desde el principio permite que la inversión dure mucho más. El problema es que hay gente que se gasta 1.500 euros en un teléfono móvil y, en cambio, escatima en la seguridad de la puerta de su casa. Mientras exista ese pensamiento, no vamos bien».

«Cuando entras en una vivienda, sea de alquiler o de compra, lo primero debería ser cambiar el bombín o revisar el sistema de cierre con un profesional, porque no sabes cuántas copias de las llaves existen ni quién puede tenerlas. Si alguien accede con una llave y no hay daños visibles en la puerta, después puede ser mucho más difícil demostrar qué ha ocurrido. Por eso no conviene esperar a tener un problema: es una medida básica de prevención», concluye.