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La reflexión vital de ‘El gran dictador’ que deberíamos aplicarnos cada día: «Pensamos demasiado y sentimos muy poco»

Una cinta mítica que se estrenó en 1940 y que fue la primera cinta sonora de Chaplin

Su protagonista es un barbero judío que es confundido con el dictador Adenoid Hynkel

El actor participó en un total de 81 películas a lo largo de su carrera

  • Carmen Fernández Etreros
  • Carmen Fernández Etreros es licenciada Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid y en la actualidad redactora de la sección de Series en Okdiario. Como periodista ha colaborado con numerosos medios de comunicación como el diario ABC, Informativos Telecinco o la Gaceta Complutense. Ha trabajado también en el sector editorial como redactora, correctora y editora. Autora de las novelas gráficas de la editorial Oberon 'Galdós, un escritor en Madrid' y 'Emilia, de la oscuridad a la luz'.

La película El gran dictador de Charles Chaplin se ha convertido en una de las más vistas del cómico británico. Una cinta mítica que se estrenó en 1940 y que para muchos es una sátira política contra los totalitarismos y el antisemitismo. Charles Chaplin no solo la protagonizó sino que también dirigió esta cinta y es el responsable de su original guion. Hay que tener en cuenta que El gran dictador se estrenó en pleno auge del régimen nazi y antes de que Estados Unidos interviniese en la Segunda Guerra Mundial. Una de las reflexiones que se hacen en esta cita es la siguiente: «Pensamos demasiado y sentimos muy poco». Esta frase la pronuncia su protagonista, el cual es un barbero judío que es confundido con el dictador Adenoid Hynkel, que es obligado a hablar delante de los militares. El humilde barbero decide en este discurso dar un mensaje universal de paz, libertad y fraternidad en vez de incitar al odio.

Con esta frase el barbero judío hace una crítica a la deshumanización de la sociedad que prioriza la lógica, la eficiencia y el beneficio material y olvida los sentimientos y la empatía con los que les rodean. Un discurso en los que puso el foco en que debido a que debido a la importancia que había comenzado a dar a la tecnología y el progreso en la sociedad se habían convertido en una prioridad. También hay que tener en cuenta que esta película se estrenó en 1940 en un momento muy delicado de la historia en el que las relaciones entre Adolf Hitler e Inglaterra pasaban por un momento crítico.

Charles Chaplin participó en un total de 81 películas a lo largo de su carrera que fueron estrenadas entre los años 1914 y 1967. Algunas de sus películas se consideran obras maestras del cine como El chico (1921), La quimera del oro (1925), Luces de la ciudad (1931), Tiempos modernos (1936) o El gran dictador (1940). En Filmin se puede ver el biopic de Richard Attenborough de 1992 protagonizado por el actor Robert Downey Jr.

Imagen de la película de Charles Chaplin ‘El gran dictador’ ((United Artist).

Un genio llamado Charles Chaplin

Charles Chaplin nació en Londres el 16 de abril de 1889 y su infancia fue muy dura porque su familia pasó por momentos económicos y familiares delicados. Por esta situación Chaplin fue enviado a un asilo de niños pobres dos veces antes de los nueve años. Todo se complicó cuando a los 14 años su madre fue internada en un hospicio psiquiátrico y él comenzó a actuar en music halls y más tarde como comediante y actor de teatro.

Su carrera como actor comenzó muy pronto porque a los 19 años firmó un contrato con la compañía de Fred Karno y se marchó a los Estados Unidos. El primer papel con el que sorprendió a todos con su interpretación en la película The Tramp que dirigió y en la que también escribió el guion. Su terrible infancia le ayudó a meterse en el papel del vagabundo que tiene que sobrevivir en las calles de la ciudad.

El actor Charles Chaplin trabajó en diversas producciones para Keystone Studios, Essanay y Mutual, pero su obsesión era poder tener libertad para rodar sus propias producciones. Todo cambió para el artista cuando en 1919 fundó la compañía de distribución cinematográfica United Artists, gracias a la que logró controlar totalmente sus películas.

Chaplin era un perfeccionista y le gustaba controlar hasta el último detalle de sus películas. No solo se encargaba de la dirección y el guion, sino también de la música. A partir de ese momento su producción de películas fue imparable ya que estrenó El chico en 1921, Una mujer en París en 1923, La quimera del oro en 1925 y El circo en 1928.

En la década de los treinta, Chaplin se negó en un primer momento en pasarse al cine sonoro y estrenó otras dos películas mudas Luces de la ciudad en 1931 y Tiempos Modernos en 1936, pero pronto tuvo que tirar la toalla y plantearse que se debía adaptar a los nuevos tiempos y empezar a rodas películas sonoras.

Imagen de la película de Charles Chaplin ‘El gran dictador’ ((United Artist).

La última etapa de su vida

La película El gran dictador se estrenó en 1940 y la comedia negra Monsieur Verdoux en 1947. El actor fue acusado de tener simpatías comunistas tras pedir en 1942 el apoyo militar urgente a la URSS frente a la Alemania nazi e hizo algunas declaraciones ambiguas sobre la posible expansión del comunismo. El actor fue investigado por el FBI ya se le consideró un elemento radical peligroso para la seguridad nacional.

En 1952 Chaplin se vio obligado a abandonar Estados Unidos y se estableció en Suiza donde fallecería en 1977. Allí siguió rodando sus últimas películas Candilejas (1952), Un rey en Nueva York (1957) y La condesa de Hong Kong (1967).