Cool
Televisiones autonómicas

Un cocinero la lía en pleno directo en La 7 de Murcia: su demostración con una pizza acaba en desastre

"Va a estar igual de buena o más"

Los magacines de las televisiones autonómicas son una mina de oro para aprender recursos de diferentes disciplinas a través de la experiencia de los vecinos o los pequeños comercios, y esta vez ha sido el turno del arte culinario en La 7 de la Región de Murcia de la mano de un cocinero. La televisión pública autonómica ha entrevistado a un experto en pizzas para hacer una demostración en directo y el resultado ha sido… desastroso.

«Para los italianos también es un arte, el meter la pizza al horno», ha adelantado el cocinero, que ha puesto altas las expectativas. La exhibición prometía, y la reportera se ha entusiasmado y ha ejercido de maestra de ceremonia: «Venga, vamos a verlo, vamos a ver cómo lo preparas». No esperaba un final como el que se ha encontrado, ante el que ha tenido que improvisar.

El cocinero ha hecho los honores esparciendo harina sobre la pala de carga para evitar que la pizza se pegara y, a continuación, ha procedido a mover la masa encima, cubierta por los ingredientes. Lo ha hecho lentamente, consciente de que estaba manipulando una masa fina, pero esa delicadeza en su labor no ha evitado el drama culinario vivido en directo.

«La arrastramos…», ha pronunciado el cocinero, que no ha continuado la frase al ver arruinada su puesta en escena: la masa, con una trayectoria que parecía encarrilada, no ha aguantado los tirones del cocinero, que intentaba arrastrarla hacia la pala, y los ingredientes de la pizza han acabado en el suelo.

El murciano ha reaccionado con incredulidad: «¡Buah! Se ha caído», ha entonado con pena. Su voz ha sido un lamento. La reportera ha intentado consolarlo: «No pasa nada, las cosas del directo, va a estar igual de buena o más». El cocinero ha querido solventar el problema y arreglar el destrozo recolocando la masa sobre la pala, pero el daño ya estaba hecho.

Aun así, la «principal base» del restaurante en cuestión sigue siendo «la tradición, el tiempo y el respeto por los ingredientes», según el faldón del programa. Eso ha jugado en contra: en un directo, el tiempo escasea y los nervios juegan malas pasadas.