El vestido lencero es la alternativa al chándal que nos trasladará a los años 90
El vestido lencero fue uno de los clásicos de los 90. Una prenda básica que despertaba pasiones al final de la década y que durante este confinamiento ha vuelto con fuerza.
El vestido lencero fue uno de los clásicos de los 90. Una prenda básica que despertaba pasiones al final de la década y que durante este confinamiento ha vuelto con fuerza. Estar en casa no significa ir en chándal o leggins, es más, no debería ser así. Lo que necesitamos durante estos días es subir el ánimo y eso solo se consigue con una prenda especial. Un vestido que se convirtió en un icono por sus diseño y comodidad. Elige el que más te guste, date un pequeño capricho.
Un vestido lencero es la mejor alternativa al chándal
El slip dress es el vestido lencero de la temporada. De tejido satinados, tirantes finos y el estampado que más nos guste el éxito esta garantizado. Ponerse cualquiera de estos vestidos, significa potenciar nuestro cuerpo al máximo. Más ceñido u holgado se caracteriza por adaptarse a la perfección a cada silueta. Su tejido suave evita que se ajuste demasiado y el estampado puede variar según nuestros gustos.
- Un vestido para cualquier figura que llenará de luz estos días tristes. Ir siempre en chándal puede bajar el ánimo o hacernos sentir un poco mal. No ponerse nada bonito es como una especie de castigo. Se puede apostar por la comodidad con prendas ligeras como estas que podemos completar con un cárdigan si hace un poco de frío.
- El estampado puede personalizar este vestido. De topos, hojas, flores, lisos, la variedad de estos vestidos que vuelven con fuerza esta temporada es lo que marcará la diferencia. Un estampado divertido destapará más de una sonrisa y frente al espejo nos proporcionará una luz especial, gracias a su tejido sanitado.
- El color es fundamental para el estado de ánimo. Unos colores brillantes que se consiguen gracias al toque satinado proporción grandes dosis de alegría. Está demostrado que elegimos el color en función de nuestro estado de ánimo o viceversa. Si queremos disfrutar de unas tardes en casa un poco más divertidas, ponerse un vestido bonito puede acabar siendo la solución ideal.
Zara, H&M, Oysho o Intimissimi tiene estas prendas especiales que pueden conseguir desbancar al chándal con unos precios que van desde 12 hasta 50 euros. Son especialmente cómodos y proporcionan una alegría indescriptible. A veces solo hace falta encontrar la prenda adecuada para acabar con esos días llenos de monotonía y de tristeza. Atrévete con el vestido de moda en los años 90 y descubrirás porqué es la mejor opción para estar en casa.
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