Lola Índigo (34 años) desvela sus hábitos de entrenamiento: «Soy una friki del pilates con máquina»
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La cantante Lola Índigo ha convertido el cuidado físico en una parte importante de su día a día. A sus 34 años, la artista mantiene una rutina en la que el ejercicio, la alimentación y la constancia tienen un papel protagonista, con hábitos que despiertan la curiosidad de quienes buscan inspiración para cuidarse. Entre las claves de su estilo de vida destacan el entrenamiento, el pilates y una combinación sencilla para empezar la jornada: plátano y café. Su manera de organizarse demuestra que detrás de una agenda profesional exigente también hay espacio para el bienestar físico. Pero ¿qué hay detrás de estos hábitos y por qué han llamado la atención?
Lola Índigo y el deporte: una parte fundamental de su rutina
La exigencia física forma parte del trabajo de Lola Índigo. Sus coreografías, sus actuaciones en directo y las horas de ensayo requieren fuerza, resistencia y coordinación, capacidades que necesitan entrenamiento constante para mantenerse. Sobre el escenario, la artista combina baile y canto en espectáculos de gran intensidad, por lo que cuidar su condición física resulta especialmente importante.
Más allá de la preparación necesaria para sus conciertos, el ejercicio se ha convertido en uno de los hábitos asociados a su estilo de vida. Mantenerse activa le permite trabajar distintas capacidades físicas y afrontar las exigencias de su carrera musical.

Plátano y café: qué toma antes de entrenar
Uno de los detalles que más interés despierta de su rutina es la combinación de plátano y café antes de hacer ejercicio. Son dos alimentos habituales que muchas personas incorporan a sus mañanas cuando buscan una opción sencilla para empezar el día.
El plátano aporta hidratos de carbono, una fuente de energía que el organismo utiliza durante la actividad física. También contiene potasio, un mineral necesario para el funcionamiento normal de los músculos y del sistema nervioso. Por eso, puede encajar bien en la alimentación de quienes entrenan con regularidad.
El café, por su parte, contiene cafeína, una sustancia que puede ayudar a mejorar el estado de alerta y el rendimiento físico en determinadas circunstancias. Su efecto depende de factores como la cantidad consumida, la tolerancia individual y el momento en que se toma.
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¿Entrenar en ayunas es una buena idea?
El entrenamiento en ayunas es una práctica que genera interés entre quienes buscan organizar su rutina deportiva. Consiste en realizar ejercicio después de varias horas sin ingerir alimentos, habitualmente a primera hora de la mañana.
Aunque algunas personas se sienten cómodas entrenando de esta manera, no es una estrategia imprescindible para mejorar la forma física ni garantiza por sí sola una mayor pérdida de grasa. Los resultados dependen de múltiples factores, entre ellos la alimentación global, la actividad física habitual, el descanso y la regularidad del entrenamiento.
Además, hacer ejercicio sin haber comido puede resultar incómodo para algunas personas, especialmente cuando se trata de sesiones largas o de alta intensidad. Mareos, debilidad o falta de energía son señales que conviene tener en cuenta.

Pilates: fuerza, control y movilidad
Entre las disciplinas que despiertan interés en las rutinas de bienestar está el pilates, una práctica que combina movimientos controlados, respiración y trabajo muscular. Su objetivo es mejorar aspectos como la estabilidad, la postura, la flexibilidad y el control del cuerpo.
A diferencia de otros entrenamientos centrados en la intensidad cardiovascular, el pilates presta especial atención a la ejecución de cada movimiento. El trabajo de la musculatura profunda, especialmente la que contribuye a estabilizar el tronco, ocupa un lugar destacado en sus ejercicios.
En una profesión como la de Lola Índigo, en la que el movimiento es una herramienta de trabajo, disciplinas que desarrollan la conciencia corporal pueden resultar especialmente interesantes como complemento de la preparación física.