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La infancia de David Bisbal (47 años) antes de convertirse en uno de los cantantes más famosos de España: «Quería ser ciclista»

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

David Bisbal ha cumplido este año 47 años, convirtiéndose en uno de los artistas españoles más reconocidos dentro y fuera de nuestras fronteras. Sin embargo, antes de llenar estadios, vender millones de discos y convertirse en uno de los rostros más populares de la música, el almeriense era un niño tímido que soñaba con dedicarse al ciclismo. Su relación con la música comenzó mucho antes de imaginar que acabaría siendo su profesión. En su infancia, aprovechaba los momentos a solas en casa para cantar frente al espejo con un cepillo de pelo como micrófono e imitar a algunos de sus grandes referentes, entre ellos Sergio Dalma y Juan Luis Guerra. Ahora, el artista ha recuperado aquellos recuerdos y ha contado cómo fueron sus primeros pasos antes de alcanzar la fama.

De cantar con el cepillo de su madre a soñar con el ciclismo

El cantante ha echado la vista atrás durante su participación en el pódcast Roca Project, presentado por Carlos Roca, donde ha compartido algunas de las anécdotas más personales de su infancia en Almería. Una etapa en la que la música ya estaba presente, aunque no imaginaba que terminaría dedicándose profesionalmente a ella.

«De niño cantaba con el cepillo de mi madre frente al espejo, pero quería ser ciclista», ha explicado. En aquella época, sus aspiraciones estaban mucho más relacionadas con el deporte que con los escenarios. De hecho, en las paredes de su habitación no tenía fotografías de cantantes, sino imágenes de uno de sus grandes ídolos deportivos: Miguel Induráin.

La música, sin embargo, formaba parte de su día a día. En casa escuchaba a artistas como Sergio Dalma y Juan Luis Guerra, cuyas canciones memorizaba para después interpretarlas delante del espejo. Aquellos pequeños conciertos privados eran una afición que disfrutaba especialmente cuando nadie podía escucharle.

David Bisbal. (Foto: EuropaPress)

La timidez que casi le impide convertirse en cantante

Aunque tenía facilidad para cantar, David Bisbal ha reconocido que durante su infancia y adolescencia era muy introvertido. Tanto es así que, cuando otras personas le pedían que cantara, la vergüenza le impedía hacerlo con naturalidad.

«Era muy tímido», ha recordado al hablar de aquellos años. Esa inseguridad también apareció cuando, con 18 años, recibió la oportunidad de incorporarse a una orquesta. Le habían escuchado cantar y querían contar con él, pero su primera reacción fue rechazar la propuesta.

Finalmente, un amigo le animó a presentarse a la prueba y aquella decisión terminó convirtiéndose en uno de los primeros pasos de su carrera musical. El propio artista ha explicado que aquellos ensayos improvisados frente al espejo le habían preparado inconscientemente para lo que vendría después.

David Bisbal. (Foto: EuropaPress)

Una infancia en Almería marcada por su familia

Bisbal también ha recordado cómo era la vida en su casa familiar. Creció en Almería como el pequeño de tres hermanos, en una familia trabajadora de clase media. Su madre, María Ferre, trabajaba como modista y tenía en casa un espacio dedicado a la costura, mientras que su padre, José Bisbal, había sido boxeador profesional y llegó a proclamarse campeón de España.

El cantante ha recordado con cariño aquella etapa y ha explicado que siempre se sintió un niño feliz. «Lo que he sido, sobre todo, es un niño muy feliz», ha asegurado en el pódcast. Entre sus recuerdos también aparece el tiempo que pasaba jugando en la calle, practicando deporte y acompañando a su madre en algunos de sus recados.

La influencia de su padre fue especialmente importante en su educación. De él aprendió el valor del esfuerzo y la constancia, dos cualidades que terminarían acompañándole durante su carrera. «Mi padre me enseñó que sin esfuerzo no hay recompensa», ha explicado en otras ocasiones.

David Bisbal. (Foto: EuropaPress)

El recuerdo de su padre y su lucha contra el alzhéimer

La conversación también ha servido para recordar a su padre, fallecido en febrero de 2026 a los 84 años después de convivir durante años con el alzhéimer. Una enfermedad que fue deteriorando progresivamente su memoria y que dejó algunas situaciones especialmente difíciles para toda la familia.

«El primer momento que llega un día que no te conoce. O que no conoce a tus hijos», ha recordado el cantante al hablar de uno de los episodios más duros del proceso.

También ha contado algunas anécdotas que reflejan cómo su padre conservó durante mucho tiempo su instinto de boxeador, incluso cuando la enfermedad ya había avanzado. Según relató, llegó a protagonizar situaciones complicadas con personas de su entorno profesional, entre ellas los cantantes Juanes y Miguel Poveda.