Una ginecóloga advierte: «No todas las molestias del suelo pélvico se deben a falta de fuerza»
Reducir cualquier molestia a una supuesta falta de fuerza puede llevar a realizar ejercicios que no respondan a las necesidades concretas de cada persona
En los últimos años, el suelo pélvico se ha convertido en uno de los grandes protagonistas de la conversación sobre bienestar femenino. Cada vez son más los expertos que comparten en redes sociales recomendaciones, ejercicios y consejos para fortalecer esta zona del cuerpo, hasta el punto de que ya no resulta extraño encontrarse con vídeos que explican cómo entrenarla o qué ejercicios realizar en casa.
Esta mayor visibilidad ha contribuido a que muchas mujeres sean más conscientes de la importancia del suelo pélvico, pero también puede tener una cara menos positiva. El exceso de información disponible puede favorecer los autodiagnósticos. No todas las molestias tienen el mismo origen ni necesitan la misma respuesta y, ante cualquier problema, lo recomendable es consultar con un especialista que pueda determinar qué está ocurriendo.
Precisamente sobre esta cuestión pone el foco la doctora Antonella da Ponte Davi, ginecóloga regenerativa de Dexeus Midlife, Dexeus Mujer, que advierte de una idea que puede pasar desapercibida cuando se habla de suelo pélvico.
No todas las molestias del suelo pélvico se deben a falta de fuerza
Cuando se habla del suelo pélvico, una de las recomendaciones más habituales es trabajar la musculatura para mejorar su tono. Sin embargo, reducir cualquier molestia a una supuesta falta de fuerza puede llevar a realizar ejercicios que no respondan a las necesidades concretas de cada persona.
La doctora da Ponte Davi lo resume así: «No todas las molestias del suelo pélvico se deben a falta de fuerza».
Por este motivo, la valoración profesional adquiere especial importancia. Una misma zona corporal puede presentar problemas relacionados con circunstancias diferentes y no siempre aumentar la intensidad de los ejercicios es la solución.
El suelo pélvico también puede necesitar relajación
La tensión muscular es precisamente uno de los aspectos que pueden quedar en segundo plano cuando la conversación se centra únicamente en fortalecer. En determinados casos, trabajar de manera indiscriminada la musculatura puede no ser lo más adecuado.
La especialista insiste en que la idea debe ser abordar el cuidado del suelo pélvico desde una perspectiva individualizada. También recomienda prestar atención a las sensaciones durante cualquier práctica relacionada con esta zona.
En el caso de dispositivos destinados al bienestar íntimo, apunta que «lo primero es que utilizarlo resulte cómodo y agradable» y advierte: «No hay que soportar dolor ni forzar la introducción pensando que así hará más efecto»
La nueva tecnología que lleva la luz LED al bienestar íntimo
Esta nueva forma de entender el bienestar íntimo coincide con el auge de tecnologías asociadas principalmente a otros ámbitos, como la belleza, la recuperación física o el bienestar integral.
Entre ellas destaca la fotobiomodulación, una técnica basada en el uso de determinadas longitudes de onda de luz visible e infrarroja. El principio consiste en que esa luz interactúe con las células y pueda influir en determinados procesos biológicos. A diferencia de otros tratamientos, se plantea como un procedimiento no invasivo basado en luz de baja intensidad.
Es precisamente esta tecnología la que ha empezado a incorporarse a nuevos dispositivos destinados al bienestar íntimo femenino.