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Cómo ejercitar la memoria todos los días con ejercicios simples

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

Nuestras conductas, rutinas y estilo de vida, juegan un papel primordial en cómo nuestro cerebro se activa y cambia a nivel estructural. Cierto es que no existe una receta mágica que mejore nuestra memoria con poco esfuerzo, pero a través de distintos y simples ejercicios diarios puedes trabajar tu plasticidad cerebral y mejorar tus habilidades cognitivas y tu memoria. Hoy te proponemos distintas estrategias de ‘gimnasia cerebral’ recomendadas pos los expertos para ejercitar la memoria y qué tipos existen.

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Ejercicios de ‘gimnasia cerebral’

La memoria es una capacidad indispensable para un desarrollo físico y mental óptimo, además de ser imprescindible para aprender y ser independiente. De ahí, la importancia de entrenarla en todas las etapas de la vida, independientemente de la edad.

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Un estudio de la Universidad de York, en Toronto, determinó que si una persona de más de 65 años era bilingüe o se ponía a aprender un idioma, lograba retrasar la aparición del alzhéimer hasta en cinco años. Practicar una lengua distinta a la natal es un tipo de ‘gimnasia mental’, pero hay muchos otros y se pueden alternar dependiendo del tipo de memoria que se quiera ejercitar.

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Memoria sensorial

Es la memoria que nos llega a través de los sentidos. Si no se almacena en la memoria a corto plazo, desaparece. Que perdure o no, depende de su utilidad y de su contenido emocional.

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¿Cómo la ejercitamos? 

Ver, oler, oír, tocar o saborear cosas e intentar memorizarlas. Por ejemplo, intentar adivinar qué olor corresponde con cada especia cerrando los ojos o tratar de adivinar todos los condimentos del plato que te pides en un restaurante.

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Memoria a corto plazo

La que utilizamos en nuestro día a día, por ejemplo, al marcar un número de teléfono.

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¿Cómo la ejercitamos? 

Decir o deletrear palabras al derecho y al revés (los meses del año, cifras…), memorizar números de teléfono, fechas de nacimiento de seres queridos, nuestro DNI… Jugar, o aprender a jugar, al ajedrez, las damas, el parchís o intentar recordar todo lo que has hecho durante el día antes de dormir.

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Memoria a largo plazo

¿Cómo la ejercitamos?

Aprender a tocar un instrumento, a montar en bicicleta, a nadar, a pintar… Escribir y leer mucho, estudiar historia, mirar mapas y aprender dónde se ubicada cada país…  Escribir un diario, hacer tu árbol genealógico, organizar fotos en álbumes…

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Memoria y tecnología

Aunque podamos pensar lo contrario, la tecnología es un recurso de gran utilidad. Podemos organizar las fotos del móvil por álbumes, por fecha, nombre y repasarlos, repasar la actualidad a través de aplicaciones de noticias, jugar a diferentes juegos como el ajedrez o leer libros. Incluso existen juegos específicos para ejercitar la memoria.

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Otros ejercicios para ejercitar la memoria

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