Así vive Carlos Alcaraz: 5 millones por el US Open y una casa prefabricada en Alicante
Carlos Alcaraz acaba de escribir otra página de oro en la historia del tenis. Con su reciente victoria en el US Open frente a Jannik Sinner, el murciano se ha llevado a casa un premio de 5 millones de euros. Pero, más allá de los trofeos, los focos y las cifras millonarias, su vida es sorprendentemente sencilla: Alcaraz reside en la Academia de Ferrero, en Alicante, en una casa prefabricada, una vivienda discreta que contrasta con la fama y el lujo que le acompañan en la pista.
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El US Open 2025 ha cerrado su edición más generosa en premios, con un total de 90 millones de dólares (unos 77 millones de euros), un 20% más que el año anterior.
En un momento de reivindicaciones dentro del circuito por mejores condiciones, el Grand Slam estadounidense dio un paso al frente. Carlos Alcaraz, tras vencer a Jannik Sinner en la final y lograr su segundo título en Nueva York, se llevó la mayor parte del botín: 5 millones de dólares (4,27 millones de euros), la misma cifra que la campeona femenina, Aryna Sabalenka. En comparación con 2024, el premio a los campeones supone un incremento del 39%.
La respuesta puede sorprender al verle triunfar partido tras partidos, llevándose millones a casa. Desde 2019, Carlos Alcaraz reside en la Academia Equelite, un centro de alto rendimiento fundado por su entrenador y mentor, Juan Carlos Ferrero, en Villena, Alicante. Lejos de las grandes viviendas de las estrellas del deporte (Federer se construyó una imponente casa en la costa dorada de Zurich nada más empezar a destacar en el tenis), Alcaraz ha optado por una vida centrada en el entrenamiento, la constancia y la cercanía con su equipo.
Una casa prefabricada
La vivienda de Alcaraz dentro del complejo es un bungalow prefabricado de unos 90 metros cuadrados, completamente equipado. Se trata de una de las casas más grandes del centro, y anteriormente perteneció al propio Ferrero. Antes de mudarse allí, Carlos vivía en un espacio mucho más reducido, de tan solo 25 metros cuadrados, lo que da buena cuenta del largo camino recorrido desde que era una promesa del tenis adolescente hasta convertirse en una figura consolidada del circuito ATP.
La casa no destaca por lujos ostentosos, sino por una comodidad práctica adaptada al alto rendimiento deportivo. Cocina, baño, salón y dormitorio se distribuyen de forma eficiente para que el tenista pueda descansar, comer bien y recuperarse tras las intensas sesiones de entrenamiento. Porque en Equelite, la rutina no perdona: días estructurados, entrenamientos físicos y técnicos, trabajo psicológico y control nutricional marcan el ritmo diario.
La academia de Carlos Alcaraz, un ecosistema de alto nivel
La Academia Equelite Juan Carlos Ferrero es uno de los centros de tenis más reputados de Europa, como el de Rafa Nadal Construida inicialmente para atender a promesas como el propio Ferrero en su día, hoy funciona como un auténtico ecosistema de alto rendimiento donde entrenan tanto profesionales como jóvenes promesas.
El complejo cuenta con más de 120.000 metros cuadrados, 20 pistas de tenis (de tierra batida y superficie dura), un gimnasio completamente equipado, zonas de fisioterapia, sala de recuperación, piscina y alojamiento para jugadores.
Además, su ubicación en Villena ofrece un clima templado y seco durante gran parte del año, ideal para la práctica del tenis al aire libre. La filosofía de la academia se basa en ofrecer un entorno familiar y profesional al mismo tiempo, algo que encaja a la perfección con la personalidad de Alcaraz, que ha declarado en varias ocasiones sentirse como en casa.
¿Quién puede vivir en la Academia? ¿Y cuánto cuesta?
Aunque el complejo se asocia directamente con figuras del tenis profesional, Equelite también está abierto a jóvenes jugadores que buscan una formación integral. Existen programas anuales y semanales adaptados a diferentes niveles, desde niños que sueñan con ser profesionales hasta adultos que simplemente quieren mejorar su técnica.
El programa anual de alto rendimiento para jóvenes, que incluye formación deportiva, académica (convalidada con el sistema educativo), alojamiento y manutención, puede costar alrededor de 40.000 € anuales. También existen estancias más cortas, como los campus de verano, que oscilan entre los 1.000 y 2.000 € semanales dependiendo del tipo de régimen (interno o externo).
Los jugadores se alojan en pequeñas casas prefabricadas dentro del recinto, como la de Alcaraz, aunque en versiones más modestas. Lo importante es el entorno: aquí se respira tenis las 24 horas del día, y convivir con profesionales inspira a los más jóvenes.
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