HERENCIA

Todo lo que deja Josep Juanpere tras su muerte: propiedades, empresas y un velero diseñado por él mismo

Josep Juanpere durante una entrevista. (Foto: GCA Architects)
Josep Juanpere durante una entrevista. (Foto: GCA Architects)
Marta Menéndez
  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

La muerte de Josep Juanpere el pasado 26 de diciembre dejó tras de sí no solo el recuerdo de uno de los arquitectos más vinculados a la alta burguesía catalana, sino también un patrimonio construido a lo largo de décadas de trayectoria profesional y empresarial. Juanpere, fundador junto a Antonio Puig de GCA Architects, despacho responsable de importantes proyectos de arquitectura, interiorismo y diseño, mantenía además vínculos con diferentes sociedades y era titular de derechos sobre varias propiedades. Ahora, meses después de su fallecimiento, su legado comienza a tomar forma con los cambios realizados en algunas de las compañías a las que estaba vinculado.

Entre junio y julio de este año su hijo asumió los cargos que hasta entonces desempeñaba su padre en distintas sociedades. Una sucesión empresarial que permite conocer parte del entramado patrimonial del arquitecto, aunque no determina por sí misma cómo se distribuye su herencia ni permite establecer el valor total de los bienes que dejó a los suyos. Entre los elementos que forman parte de ese legado hay varias propiedades y derechos sobre inmuebles, aunque es importante diferenciar aquellos bienes que figuraban directamente a nombre de Juanpere de los que pertenecían a sociedades en las que él tenía algún cargo.

 

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La documentación consultada por recoge a título personal derechos sobre dos fincas: un terreno sin edificar situado en L’Escala, en Girona, y una finca rústica en L’Espluga de Francolí, en Tarragona. En el caso de la primera aparecen referencias a la nuda propiedad y al usufructo, mientras que en la segunda figura la nuda propiedad. La información disponible no permite conocer los porcentajes exactos ni establecer una valoración económica de estos bienes, por lo que no sería posible cuantificar únicamente a partir de estas propiedades el patrimonio que deja el arquitecto. A ello hay que sumar el entramado societario al que estuvo vinculado durante su vida profesional, con compañías relacionadas con inmuebles situados en Barcelona, Baqueira y otros puntos, aunque ocupar un cargo de administrador o apoderado en una sociedad no significa ser propietario de los bienes pertenecientes a la misma.

Un patrimonio ligado a la arquitectura y al mundo empresarial

La trayectoria de Josep Juanpere explica en buena medida la dimensión de su patrimonio. El arquitecto estuvo detrás de algunos proyectos de gran relevancia y desarrolló buena parte de su carrera junto a GCA Architects, un estudio que ha trabajado en edificios corporativos, hoteles, espacios comerciales, proyectos logísticos e interiorismo. Entre sus trabajos se encuentran proyectos para empresas como NH, Massimo Dutti, Pronovias, Ferrovial o Mango, además de edificios como la sede de Cuatrecasas en el distrito 22 de Barcelona o la torre Puig 2, situada en la plaza de Europa de L’Hospitalet de Llobregat. Su actividad profesional también le llevó a trabajar en proyectos de gran escala fuera de Cataluña y a participar en la transformación de edificios y espacios destinados a diferentes usos, consolidando una trayectoria estrechamente vinculada al mundo empresarial y a algunos de los nombres más conocidos de la sociedad catalana.

Precisamente por esa trayectoria, el legado de Juanpere no puede entenderse únicamente como una relación de viviendas, terrenos o cuentas empresariales. Su nombre aparece ligado a diferentes sociedades y proyectos inmobiliarios, y su hijo ha tomado ahora el relevo en varias de las posiciones que ocupaba el arquitecto. Según la información recabada por Vanitatis, existe incluso una sociedad en la que Juanpere continúa figurando como apoderado y que está relacionada con decenas de inmuebles. Estos datos permiten hacerse una idea del entramado empresarial que rodeaba al arquitecto, pero no ofrecen por sí solos una fotografía completa de su herencia. Para conocerla en su totalidad habría que tener en cuenta las participaciones que poseía en las distintas compañías, los derechos sobre las propiedades, otros bienes y, en su caso, las disposiciones establecidas en su testamento.

El velero que diseñó y que convirtió en una de sus grandes aficiones

Entre todos los bienes asociados a Josep Juanpere había, sin embargo, uno que tenía un significado especialmente personal: su velero. Más allá de su posible valor económico, la embarcación estaba directamente relacionada con una de las grandes pasiones del arquitecto, la navegación, y reunía además dos de las facetas que marcaron su vida: su profesión como diseñador y su vínculo con el Mediterráneo. Juanpere había participado en el diseño de la embarcación y disfrutaba especialmente de las travesías por las Baleares, convirtiendo el velero en uno de esos espacios destinados al descanso y al tiempo compartido con amigos. Para él, el barco representaba mucho más que una posesión dentro de su patrimonio: era parte de su forma de entender las vacaciones y de disfrutar de su tiempo libre.

 

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El mar fue también uno de los puntos de conexión que mantuvo con Isak Andic, fundador de Mango y uno de sus grandes amigos. Ambos compartían su pasión por la navegación y pertenecían a un mismo círculo de relaciones empresariales y sociales, aunque su vínculo personal iba más allá de esos ambientes. Juanpere era conocido por organizar comidas y encuentros en los que buscaba reunir a personas procedentes de ámbitos diferentes, interesado por conocer otras trayectorias y puntos de vista. Esa faceta más social convivía con su actividad profesional y con su pertenencia a una de las familias y redes de relaciones más conocidas de la burguesía catalana.

El arquitecto dejó, por tanto, un legado que va mucho más allá de las propiedades que aparecen vinculadas directamente a su nombre. Hay terrenos, derechos sobre inmuebles, participaciones y vínculos empresariales, pero también un patrimonio sentimental representado por el velero que diseñó y por los proyectos arquitectónicos que dejó repartidos en distintos puntos. Su hijo ha comenzado a asumir parte de las responsabilidades empresariales que desempeñaba su padre, dando continuidad a algunas de esas estructuras mientras la familia afronta el proceso derivado de su fallecimiento.

La muerte de Juanpere, además, continúa rodeada de una investigación judicial. Su pareja sentimental fue detenida en septiembre como sospechosa en relación con las circunstancias de su fallecimiento y posteriormente quedó en libertad tras pagar una fianza de 80.000 euros, según las informaciones publicadas por distintos medios. La investigación sigue abierta y las hipótesis manejadas por los investigadores deben diferenciarse de hechos judicialmente probados. Según se ha informado, la autopsia habría detectado lesiones cervicales que los investigadores consideran compatibles con el empleo de fuerza externa y se estudia la posible relación de esas lesiones con la crisis cardíaca que acabó con la vida del arquitecto. Son extremos que forman parte de una investigación en curso y sobre los que todavía no existe una resolución judicial firme.