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Marcos Llorente y Paddy Noarbe muy cariñosos con su hija hasta que la niñera hace su trabajo y ellos el suyo: mirar el móvil

Marcos Llorente y Paddy Noarbe están disfrutando de unos días de lo más familiares en Marbella, aprovechando los rayos de sol del otoño y el buen tiempo de la Costa del Sol. Una estampa de lo más idílica: playa, tumbonas, su hija Amor y mucho mimo familiar. Pero hacemos zoom a un momento concreto de esta escapada porque, cuando la niñera se lleva a la pequeña, la pareja cambia las carantoñas por el móvil: cada uno se pone a lo suyo y a vivir su propia película digital.

Porque una cosa es posar para la estampa familiar perfecta y otra muy distinta lo que ocurre cuando desaparece la niña de la ecuación. Y ahí Marcos y Paddy protagonizan una escena mucho más cotidiana (y probablemente mucho más reconocible) de lo que cabría esperar.

Sol, playa y mucho amor… hasta que llega la niñera

El día empieza como mandan los cánones de una escapada familiar de lujo. Marcos y Paddy se instalan junto al mar con Amor y disfrutan de la pequeña, que es el centro de todas las atenciones. Juegos, mimos, cuidados y esa vigilancia constante que requiere cualquier niño pequeño. Papá y mamá están pendientes de ella y la estampa es puro álbum familiar.

Marcos Llorente con su familia de vacaciones en Marbella. (Foto: COOL)

Hasta que entra en escena la niñera. La pequeña se marcha acompañada por ella y, de repente, los dos se quedan solos en sus respectivas tumbonas. Es entonces cuando una podría pensar: ahora sí, momento pareja. El sol pega, el mar está delante, tienen tiempo para ellos… Pues no. Y de repente, cada uno con su móvil.

Marcos Llorente con su hija y la niñera. (Foto: COOL)

Marcos coge su teléfono. Paddy hace exactamente lo mismo. Él a lo suyo, ella a lo suyo y cada uno navegando por su particular universo digital. Ni arrumacos, ni charla apasionada, ni escena de película romántica bajo el sol marbellí. Más bien lo que podría estar pasando en cualquier terraza, sofá o sala de espera: dos personas juntas, pero cada una mirando su pantalla.

Y es que quizá el verdadero lujo de unas vacaciones sea precisamente ese: poder estar juntos sin necesidad de estar haciendo algo juntos todo el rato. La escena tiene, además, un punto divertido porque el contraste es considerable. Hace apenas unos minutos eran papá y mamá entregados a su pequeña y, en cuanto la niñera se la lleva, el romanticismo de postal deja paso al matrimonio 2.0: tumbona, móvil y a ver qué pasa en internet.

Marcos Llorente con su hija y la niñera. (Foto: COOL)

Una escapada familiar después de un verano de infarto

Para Marcos Llorente, estos días de descanso llegan después de un verano especialmente intenso. El futbolista acaba de proclamarse campeón del mundo con España y, poco después, anunció su decisión de dejar la Selección.

Ahora toca bajar revoluciones y disfrutar de la familia. Y Marbella, con sus temperaturas suaves y sus días de sol incluso entrado el otoño, ofrece el escenario perfecto.