Belleza

Así consigue Eva Longoria parecer más joven a los 51: «Buena definición de óvalo y calidad cutánea»

Eva Longoria. (Foto: EuropaPress)
Rocío Álvarez
  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

El cuello es una de las zonas que más fácilmente revela el paso del tiempo y, sin embargo, continúa siendo una de las grandes olvidadas de las rutinas de cuidado de la piel. Mientras sérums, cremas y tratamientos se aplican con precisión sobre el rostro, muchas veces la rutina termina justo en la mandíbula. Un error que también afecta a celebrities acostumbradas a posar en alfombras rojas, donde un rostro perfectamente cuidado puede contrastar con un cuello que muestra arrugas, flacidez o pérdida de calidad cutánea. La Dra. Mar Serrano, de Kclinic, explica por qué esta zona necesita una estrategia propia, qué papel juegan el móvil y el conocido tech neck y qué opciones existen cuando la cosmética ya no es suficiente.

El cuello no es una prolongación del rostro

«Siempre se ha entendido que el cuidado de la piel termina en la mandíbula», explica la Dra. Mar Serrano. Sin embargo, el cuello forma parte de la misma unidad estética y, además, «envejece de una manera muy visible y delata sin manera de camuflarlo el paso del tiempo».

La razón está, en parte, en sus propias características. «Es una piel más fina, con menos soporte estructural y sometida a mucho movimiento. Además, recibe exposición solar directa y no suele estar protegida», señala la especialista. Por eso, no se trata simplemente de aplicar en esta zona lo que sobra de la crema facial.

La piel del cuello presenta «una epidermis y dermis más delgadas que las del rostro» y una menor densidad de fibras de colágeno y elastina, factores que favorecen la flacidez. También tiene «pocas glándulas sebáceas y menor película hidrolipídica», lo que facilita la deshidratación y la pérdida de elasticidad. Con este escenario, la recomendación de la doctora es clara: «Hay que tener una estrategia diferente para cuidar el cuello».

cuello eva longoria como cuidar belleza
(Foto: Canva)

No hay que esperar a que aparezca la primera arruga

¿A qué edad deberíamos empezar? Para Serrano, la respuesta no está en una cifra concreta, sino en la prevención. «Desde que empezamos a cuidar la piel del rostro, deberíamos incluir también cuello y escote. No necesitamos esperar a ver una arruga para empezar».

La rutina, además, no tiene por qué ser complicada. Por la mañana recomienda «limpieza suave, antioxidantes, hidratación y, sobre todo, fotoprotección». Por la noche se pueden incorporar activos destinados a estimular la renovación de la piel, pero siempre con «concentraciones y formulación específica para esta área».

Los activos habituales del rostro pueden utilizarse, pero con precaución. Retinoides, vitamina C, ácidos o péptidos pueden formar parte de la estrategia, aunque “la piel del cuello es más fina” y requiere adaptar las fórmulas y concentraciones.

cuello eva longoria como cuidar belleza
(Foto: Canva)

¿Tiene la culpa el móvil?

El llamado tech neck se ha convertido en uno de los conceptos más repetidos cuando hablamos del envejecimiento del cuello. La Dra. Serrano matiza: «Es un término muy popular, aunque no se trata de un diagnóstico médico». Eso no significa que nuestros hábitos sean irrelevantes.

«Sabemos que la repetición de determinadas posturas y movimientos puede favorecer la aparición o acentuación de líneas horizontales», explica. Pasar horas mirando el móvil o trabajando frente al ordenador con el cuello flexionado genera pliegues repetidos que pueden terminar haciéndose más visibles.

Eso sí, la especialista insiste en que no todo puede atribuirse al teléfono. «El envejecimiento del cuello es multifactorial: exposición solar, genética, nutrición, calidad de piel, edad, pérdida de colágeno, cambios hormonales y estructura anatómica de los tejidos de soporte, entre otros».

cuello eva longoria como cuidar belleza
(Foto: Canva)

Del ‘gua sha’ a los tratamientos médicos

Masajes, ejercicios faciales y herramientas como el gua sha pueden resultar agradables, pero conviene poner expectativas realistas. «Pueden aportar una sensación agradable y mejorar temporalmente la circulación o la sensación de tensión», apunta Serrano. Lo que no debemos hacer es confundir ese efecto con una estimulación real del colágeno o con la capacidad de corregir una pérdida de estructura.

Cuando ya existe flacidez, arrugas o daño solar, la consulta médica permite diseñar una estrategia mucho más precisa. «No existe un único tratamiento para el cuello. Primero hay que entender qué está ocurriendo y después elegir la herramienta adecuada», explica.

En los casos en los que se plantea cirugía, la doctora recomienda la cirugía asistida por radiofrecuencia con la tecnología Quantum de InMode para potenciar los efectos del lifting cervical y tratar la flacidez asociada. Cuando la cirugía no es una opción, destaca los tratamientos combinados.

Entre ellos señala Morpheus8 Burst, especialmente indicado para trabajar la flacidez y los depósitos grasos como la papada, además de combinarlo con láser para mejorar la calidad de la piel. Como tratamientos preventivos dentro de protocolos de skin quality, sus favoritos son Forma, de InMode, y Morpheus8.

cuello eva longoria como cuidar belleza
(Foto: Canva)

Eva Longoria y el cuello que sí acompaña al rostro

En el terreno celebrity, hay un nombre que la Dra. Serrano tiene claro: Eva Longoria. «Para mí demuestra un equilibrio estético entre rostro y cuello, una buena definición de óvalo facial y una muy buena calidad cutánea».

Y es precisamente ese equilibrio lo que hace que el cuello no deba analizarse de manera independiente. Un rostro cuidado, pero acompañado de una piel del cuello con pérdida de firmeza o calidad, puede romper la armonía del conjunto.

Para aquellas celebrities con una agenda llena de eventos y alfombras rojas, la doctora lo resumiría en una rutina muy concreta: «Antioxidantes, hidratante y fotoprotector por la mañana y, por la noche, retinol específico de cuello». A eso añade tratamientos de hidratación y redensificación con ácido hialurónico de baja reticulación y Morpheus8 como parte de su estrategia.

Porque, como recuerda Serrano, el cuello «no miente»: arrugas, flacidez, bandas platismales y calidad de piel terminan siendo visibles, incluso cuando el rostro ha recibido todos los cuidados.

cuello eva longoria como cuidar belleza
Eva Longoria. (Foto: EuropaPress)