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Marc Cucurella (28 años): «Dejé los estudios después de aprobar selectividad. Me matriculé en educación física, pero no la hice»

Marc Cucurella ha ganado mucha popularidad a raíz del Mundial

El jugador ha fichado por el Real Madrid, así que regresará a España esta temporada

Podría haber estudiado una carrera universitaria, pero se decantó por el fútbol

Marc Cucurella atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera. A sus 28 años, ha conseguido situarse en el punto de mira. Sin embargo, antes de convertirse en internacional y de alcanzar la élite, también tuvo que elegir entre dos caminos que durante un tiempo intentó mantener abiertos: los estudios y el fútbol.

El lateral izquierdo aprobó Selectividad y llegó a matricularse en la carrera de Educación Física, pero finalmente decidió no comenzar sus estudios universitarios. La exigencia cada vez mayor del deporte profesional terminó inclinando la balanza. «Dejé los estudios después de aprobar Selectividad. Me matriculé para hacer la carrera de Educación Física, en el INEFC, pero finalmente no empecé», explicó durante una entrevista.

La decisión no fue tomada a la ligera. Cucurella sabía que el fútbol era una profesión con un futuro incierto y que una formación académica podía ofrecerle una alternativa si su trayectoria deportiva no terminaba de despegar.

El primer plan de Cucurella

Como ocurre con muchos jóvenes que llegan a las categorías profesionales, Cucurella era consciente de que una carrera deportiva no garantiza necesariamente una trayectoria larga.

Las lesiones, la competencia o simplemente la falta de oportunidades pueden cambiar el destino de un jugador en cuestión de meses. Por eso, el futbolista siempre tuvo presente la importancia de contar con un plan alternativo.

La posibilidad de estudiar Educación Física encajaba, además, con el mundo en el que ya se encontraba. Sin embargo, cuando llegó el momento de dar el paso hacia la universidad, su situación deportiva había cambiado. Los entrenamientos ocupaban cada vez más horas, los desplazamientos eran constantes y la competición exigía una dedicación prácticamente absoluta.

«Me matriculé para hacer la carrera de Educación Física», recordó el defensa. Pero aquella matrícula nunca llegó a convertirse en una etapa universitaria. El fútbol terminó imponiendo sus horarios y sus exigencias, y Cucurella decidió concentrar todos sus esfuerzos en una carrera deportiva que empezaba a ofrecerle oportunidades que no podía dejar pasar.

De la cantera del Barcelona a la élite

El recorrido de Cucurella explica por qué aquella decisión terminó teniendo un peso tan importante. El futbolista se formó en la cantera del FC Barcelona, una de las grandes escuelas de fútbol del mundo, y desde muy joven empezó a destacar por sus condiciones físicas, su capacidad para recorrer la banda y su compromiso defensivo.

Su progresión le llevó posteriormente al Eibar, donde comenzó a adquirir experiencia en el fútbol profesional. Después llegó al Getafe, un paso fundamental para consolidarse en la máxima categoría española y demostrar que podía competir al más alto nivel.

Marc Cucurella posando. (Foto: RFEF)

El salto internacional llegó con su fichaje por el Brighton, donde encontró un escenario perfecto para continuar creciendo. Su rendimiento en la Premier League despertó el interés de clubes de mayor dimensión y terminó desembocando en su llegada al Chelsea.

En Inglaterra, Cucurella tuvo que enfrentarse a una nueva exigencia competitiva y a un fútbol de enorme intensidad. Poco a poco fue ganando protagonismo y demostrando que podía desenvolverse con garantías en diferentes posiciones. Aquella evolución terminó convirtiéndolo en un jugador cada vez más valorado.

La selección, otro paso decisivo

Su progresión en los clubes también tuvo su reflejo en la selección española. Cucurella fue ganando peso en los planes de Luis de la Fuente hasta convertirse en una de las alternativas más importantes para el lateral izquierdo.

Su crecimiento con España terminó alcanzando una nueva dimensión con el Mundial conquistado por la selección, una experiencia que supuso uno de los grandes hitos de su carrera. El jugador pasó de ser una promesa formada en una cantera de referencia a convertirse en protagonista de uno de los mayores éxitos del fútbol español.

Para entonces, aquella decisión de no comenzar la carrera universitaria quedaba ya muy lejos. El fútbol había ocupado prácticamente toda su vida adulta y le había llevado a escenarios que probablemente eran difíciles de imaginar cuando aprobó Selectividad.

No cierra la puerta a los estudios

A pesar de haber aparcado la universidad, Cucurella no considera que la formación haya dejado de ser importante. Al contrario, el futbolista entiende que los estudios pueden desempeñar un papel fundamental cuando termina la carrera deportiva.

La vida profesional de un futbolista tiene fecha de caducidad. Incluso los jugadores que alcanzan la élite deben pensar en qué harán cuando llegue el momento de abandonar los terrenos de juego. Para Cucurella, esa reflexión sigue teniendo sentido aunque su trayectoria deportiva atraviese ahora uno de sus mejores momentos.

Su historia también refleja la dificultad que afrontan muchos jóvenes deportistas. Compatibilizar una carrera universitaria con el alto rendimiento es posible, pero no siempre resulta sencillo. A medida que aumentan los entrenamientos, los partidos y los viajes, las exigencias de ambas actividades pueden terminar siendo incompatibles.

En el caso de Cucurella, la apuesta por el fútbol salió adelante. Su recorrido desde la cantera del Barcelona hasta la selección española demuestra hasta qué punto aquella decisión acabó condicionando su vida.

En estos momentos, el defensa puede mirar hacia atrás y recordar aquel momento con perspectiva. No sabe qué habría ocurrido si hubiera elegido otro camino, pero sí conoce el resultado del que tomó: años después, el fútbol le ha llevado hasta la cima y le ha convertido en uno de los nombres importantes de su generación.