Juls se marca un ‘Belén Esteban’ sin darse cuenta: los gestos que delatan su inesperado parecido
Julia Janeiro ha vuelto a protagonizar titulares tras responder a las críticas de Belén Esteban
Llama la atención el enorme parecido entre ambas al hablar y gesticular

Julia Janeiro ha vuelto a hablar de Belén Esteban y, esta vez, sus palabras han quedado casi en un segundo plano. Después de que la hija de Jesulín de Ubrique respondiera públicamente a las últimas declaraciones de la colaboradora, hay otro detalle de su intervención que ha llamado especialmente la atención: su lenguaje corporal. Porque al escucharla y, sobre todo, al observar detenidamente el vídeo, resulta inevitable encontrar determinados gestos, expresiones y maneras de reaccionar que recuerdan muchísimo a la propia Belén Esteban.
No se trata únicamente de lo que dice Julia, sino de cómo lo dice. La joven, que ha respondido con contundencia a la polémica surgida después del mensaje de Belén sobre su hija Andrea Janeiro y las conocidas como nepo babies, se muestra muy expresiva durante toda la conversación. Sus palabras van acompañadas de movimientos de cabeza, miradas, cambios de expresión y pequeñas pausas que hacen que su discurso tenga todavía más fuerza.

Y ahí aparece una curiosa coincidencia. Belén Esteban lleva años teniendo una de las gestualidades más reconocibles de la televisión española. Sus ojos muy abiertos cuando algo le sorprende, sus miradas fijas cuando está molesta, la manera de apretar los labios, los cambios repentinos de expresión o esa forma de acompañar determinadas frases con las manos forman parte de un lenguaje corporal que el público reconoce inmediatamente. Ahora, al ver a Julia responder, es inevitable fijarse en algunos de esos detalles.
La mirada, las pausas y los ojos cerrados: un gesto muy reconocible
Uno de los aspectos que más llama la atención es la manera en la que Julia utiliza los ojos mientras habla. En determinados momentos cierra los ojos durante unos segundos, como si necesitara coger aire o encontrar las palabras exactas antes de continuar. En otros, mantiene una mirada muy fija mientras termina una frase especialmente contundente. Pero sea como fuere, lo cierto es que este es precisamente uno de los recursos que tantas veces hemos visto en Belén. Cuando la colaboradora se indigna, se sorprende o quiere dejar clara su postura, su rostro se convierte prácticamente en otra herramienta de comunicación. Abre mucho los ojos, levanta las cejas, aprieta los labios o mantiene la mirada fija antes de lanzar una de esas frases que terminan convirtiéndose en titulares.

En Julia aparece algo parecido. Especialmente cuando habla de Belén y asegura que no entiende por qué la colaboradora se habría dado por aludida con determinadas declaraciones. La expresión de su cara cambia en cuestión de segundos, pasando de la sorpresa a una sonrisa irónica y después a un gesto mucho más serio. Es una forma de reaccionar que hace que el vídeo tenga casi tanto interés por sus gestos como por sus palabras.
Julia no solo habla: gesticula, enfatiza y pone cara a cada frase
Hay otro detalle especialmente curioso: Julia parece poner una expresión diferente a cada idea que quiere transmitir. Cuando algo le sorprende, se le nota inmediatamente en el rostro. Cuando ironiza, aparece una sonrisa diferente. Y cuando quiere ser tajante, endurece la expresión y mantiene la mirada. Es algo que también forma parte del sello de Belén Esteban. La colaboradora es una de esas personas que no necesitan explicar demasiado lo que sienten porque su cara suele hacerlo antes que sus palabras. Una característica que ha contribuido precisamente a que muchos de sus gestos se hayan convertido en memes y formen parte del imaginario televisivo.
En el caso de Julia, la comparación resulta especialmente llamativa porque la joven está respondiendo precisamente a Belén. Mientras asegura que ella es «más de decir las cosas claras» y que no es partidaria de las indirectas, su manera de enfrentarse a las preguntas tiene algunos recursos que recuerdan inevitablemente a la persona a la que está contestando. No significa que Julia esté imitando a Belén ni que exista una intención detrás. Es simplemente una coincidencia en la forma de expresarse que se hace especialmente visible cuando ambas protagonizan una conversación mediática.
El gesto de incredulidad que lo dice todo
Uno de los momentos más llamativos de la intervención de Julia llega cuando deja claro que se ha quedado sorprendida por las palabras de Belén. Su reacción no se limita a una frase: el gesto de incredulidad aparece inmediatamente en su rostro. Es precisamente ahí donde el parecido resulta más curioso. Belén ha convertido durante años ese tipo de reacciones en una de sus señas de identidad. La mirada perdida durante unos segundos, los ojos abiertos, la boca ligeramente entreabierta o el gesto de «no me puedo creer lo que estoy escuchando» son recursos que la colaboradora ha utilizado infinidad de veces delante de una cámara. Julia, salvando las distancias, utiliza algunos movimientos muy similares.

Y hay otro elemento que contribuye a esa sensación: la naturalidad. No parece estar intentando construir una determinada expresión para las cámaras. Las reacciones le salen mientras habla, algo que precisamente ha hecho que la gestualidad de Belén sea tan reconocible después de tantos años de televisión.