Cool
FAMOSOS

Jesús Vázquez (60 años) revela cuánto cobraba cuando empezó en televisión: «No me llegaba el dinero pero ya no podía viajar en metro ni en autobús»

Jesús Vázquez ha abandonado Mediaset después de muchos años vinculado a la cadena

El presentador ahora está ligado a diferentes proyectos de TVE

Su carrera no fue fácil, pero ha conseguido cumplir sus retos profesionales

Como ya sabemos, Jesús Vázquez es uno de los rostros más famosos de la televisión. A lo largo de varias décadas, el gallego ha estado al frente de algunos de los programas más populares de la pequeña pantalla y ha construido una carrera marcada por la continuidad y la capacidad de adaptarse a diferentes formatos.

El comunicador recordó aquella etapa durante una entrevista con Bertín Osborne en el programa Mi casa es la tuya, donde repasó algunos de los momentos más importantes de su trayectoria. Entre ellos estuvo el inesperado salto a la fama que experimentó en los años 90 y las consecuencias que tuvo para su vida.

«Nadie te prepara para ese golpetazo de fama que es la tele», aseguró Jesús Vázquez al hablar de aquellos primeros años. La popularidad llegó de manera rápida, pero no estuvo acompañada inicialmente de una remuneración acorde con la repercusión que había adquirido su imagen.

25.000 pesetas por programa

Jesús Vázquez explicó que cuando comenzó a trabajar en televisión llegó a cobrar 25.000 pesetas por programa, una cantidad que, al cambio, equivale aproximadamente a 150 euros. En su caso, la periodicidad de las grabaciones hacía que sus ingresos mensuales rondaran los 600 euros.

«Firmé como un pringado lo que me pusieron delante. 25.000 pesetas por programa de las de entonces, que son como unos 150 euros», relató durante aquella conversación con Bertín Osborne.

Jesús Vázquez en ‘Mi casa es la tuya’. (Foto: Telecinco)

La situación resultaba especialmente llamativa porque, mientras sus ingresos todavía eran modestos, su popularidad crecía a gran velocidad. El presentador se había convertido en uno de los rostros más conocidos de la televisión, pero esa fama empezó a modificar aspectos tan cotidianos como la forma en la que podía desplazarse por la ciudad.

«Así que ganaba 600 euros al mes y era súper famoso. No me llegaba el dinero pero ya no podía viajar en metro ni en autobús ni a según qué sitios», recordó.

De Ferrol a los platós

La historia de Jesús Vázquez comenzó en Ferrol, aunque posteriormente se trasladó con su familia a Madrid. En la capital terminó sus estudios de bachillerato y COU y llegó a cursar Veterinaria hasta tercer año. Finalmente decidió abandonar la carrera para orientar su futuro hacia la interpretación y se formó en Arte Dramático.

Aquella decisión terminó conduciéndolo hacia el mundo del espectáculo y poco después hacia la televisión. Su gran popularidad llegó durante la década de los noventa, cuando se puso al frente de programas juveniles como La quinta marcha y Hablando se entiende la basca, ambos emitidos en Telecinco.

Aquellos espacios contribuyeron a convertirlo en uno de los presentadores jóvenes más reconocidos del momento. Su presencia en televisión coincidió además con una etapa de enorme transformación de los formatos destinados al público juvenil.

Pero Jesús no quiso limitar su actividad profesional a la televisión. También probó suerte como actor y participó en Aquí el que no corre, vuela, película dirigida por Ramón Fernández. Poco después se adentró en la música y en 1993 publicó el álbum A dos milímetros escasos de tu boca, que llegó a obtener un disco de oro.

El aumento de sueldo

La fama inicial también vino acompañada de un aprendizaje personal. Después de la primera temporada de La quinta marcha, Jesús Vázquez decidió solicitar una mejora de sus condiciones económicas.

La consiguió, pero el cambio profesional tuvo también consecuencias sobre su manera de comportarse. «Conseguí un contratito decente y ahí ya fue cuando se me subió a la cabeza», admitió.

El presentador recordó aquella época con cierta distancia. La popularidad había cambiado completamente su vida: empezaron las invitaciones a discotecas, las mesas reservadas en restaurantes y la presencia habitual en fiestas.

«Me puse un poco tonto. Me creía el rey del mundo porque me invitaban a las discotecas, me ponían mesas buenas en los restaurantes y me llamaban para ir a fiestas. Yo me creía el rey del mambo», reconoció.

Lejos de intentar ocultar aquella etapa, Jesús la recuerda ahora como una experiencia de la que también aprendió. El éxito temprano puede resultar difícil de gestionar, especialmente cuando llega de forma repentina y durante una etapa de juventud.

El consejo de una joven Penélope Cruz

Entre las personas con las que coincidió durante aquellos primeros años se encontraba una joven Penélope Cruz, que por entonces ya tenía muy claro que quería desarrollar una carrera cinematográfica.

La diferencia entre ambos estaba en la manera de entender la televisión. Para Jesús Vázquez, la pequeña pantalla era el lugar en el que quería desarrollar su profesión. Para Penélope, en cambio, podía ser un paso previo hacia un objetivo mayor: el cine.

Según ha contado Vázquez, la actriz llegó incluso a proponerle que ambos se pusieran en manos de una representante conocida para impulsar sus respectivas carreras. «Ella me decía que nos fuéramos con una representante famosa para que nos llevase la carrera. Y yo le decía a Penélope que me gustaba mucho la tele. Y ella se fue», explicó.

Con el paso de los años, aquella decisión acabaría marcando dos trayectorias profesionales muy diferentes. Penélope Cruz terminaría convirtiéndose en una de las actrices españolas con mayor reconocimiento internacional, mientras Jesús Vázquez consolidaría su carrera principalmente en televisión.