Cool
Famosos

La foto que demuestra la relación de Quique Sánchez-Flores con su ex mujer: «Dos caminos en la vida»

La fotografía, compartida por Patricia en su perfil de Instagram, ha llamado la atención por la cercanía que transmite la ex pareja

Paty Sánchez-Flores y su marido, Javier Millet, celebraron el bautizo de su hijo Nicolás el pasado 26 de septiembre

Hay relaciones que cambian con el paso del tiempo, pero mantienen intacto aquello que las unió. Es lo que parece ocurrir con Quique Sánchez-Flores y Patricia Casanova, su ex mujer y madre de sus cuatro hijos, que han protagonizado una imagen cargada de significado familiar durante el bautizo de Nicolás, el primer nieto del entrenador. Una estampa en la que ambos posan juntos, sonrientes y con absoluta naturalidad, que deja ver la buena sintonía que mantienen años después de su separación.

La fotografía, compartida por Patricia en su perfil de Instagram, ha llamado la atención por la cercanía que transmite la expareja. Él, vestido con un elegante traje oscuro y corbata, y ella, con un favorecedor conjunto en tono verde salvia y un llamativo adorno floral azul turquesa, aparecen juntos en una celebración que ha reunido a sus seres queridos. Una imagen que habla de una familia que ha sabido encontrar su propio equilibrio y que demuestra que una historia sentimental puede terminar sin que desaparezcan los vínculos más importantes.

«Dos caminos en la vida, pero una misma familia»

Es precisamente el mensaje que acompaña a la publicación el que resume el significado de este encuentro. «Dos caminos en la vida pero una misma familia. Va por vosotros, hijos!!!! Os quiero», escribe Patricia, acompañando sus palabras con varios corazones y emoticonos de enamoramiento.

Una declaración de cariño que pone el foco en lo verdaderamente importante para ambos: sus hijos. Lejos de cualquier gesto de distanciamiento, la imagen refleja la complicidad de dos personas que comparten una historia y una familia que continúa creciendo. La publicación ha recibido, además, muestras de afecto de sus seguidores, entre ellas las de Paty, su hija, que responde con varios emoticonos de corazones.

Quique Sánchez-Flores y su ex mujer. (Foto: Redes Sociales)

La ocasión no podía ser más especial. Paty Sánchez-Flores y su marido, Javier Millet, celebraron el bautizo de su hijo Nicolás el pasado 26 de septiembre en Valencia, apenas dos meses después de su nacimiento. El pequeño, nacido el 16 de julio, es el primer nieto de Quique Sánchez-Flores, que se ha estrenado así en una nueva e ilusionante etapa personal. La celebración reunió a numerosos familiares y amigos en una jornada marcada por la emoción y el orgullo de acompañar al bebé en uno de sus primeros grandes acontecimientos. 

Una nueva etapa junto a Blanca Romero

La imagen también llega en un momento significativo para Quique Sánchez Flores en el terreno sentimental. El entrenador mantiene una relación con Blanca Romero, con quien ha protagonizado una historia que ambos han llevado con cierta discreción. La pareja confirmó públicamente su romance a comienzos de 2026 y, desde entonces, ha continuado compartiendo distintos momentos de su vida, aunque sin renunciar a preservar su intimidad.

Su relación actual no impide que el técnico conserve los lazos familiares que ha construido a lo largo de los años. Y esa es precisamente la lectura más interesante de la fotografía: Patricia ocupa un lugar fundamental en su historia como madre de sus hijos, mientras que Quique continúa avanzando en su vida personal. Dos caminos diferentes que pueden convivir sin borrar el pasado ni restar importancia a la familia que formaron.

La familia, por encima de todo

Para Quique, además, este año ha supuesto una nueva alegría con la llegada de Nicolás. Paty y Javier dieron la bienvenida a su primer hijo después de una larga espera y han compartido con sus seguidores algunos de los momentos más especiales de esta nueva etapa. El nacimiento convirtió al entrenador en abuelo por primera vez y añadió un nuevo capítulo a una familia muy unida.

La fotografía junto a Patricia Casanova es, en definitiva, mucho más que una imagen elegante de una celebración familiar. Es el retrato de una relación que ha evolucionado con los años y que encuentra en sus hijos y ahora en su nieto un vínculo permanente. Porque, como recuerda la propia Patricia, aunque la vida lleve a cada uno por un camino distinto, hay familias que siguen compartiendo lo esencial.