Deporte

La entrenadora de Paula Echevarría desmonta el mayor mito del ‘fitness’: «El cuerpo no necesita castigo para mejorar»

Paula Echevarría, ballet
(Foto: @paueche)
Marta Morales

Paula Echevarría lleva años demostrando que cuidarse no es una cuestión de modas, sino de hábitos, disciplina y constancia. Entre su intensa agenda profesional y su vida familiar, la actriz ha encontrado en el Ballet Workout una disciplina que no sólo ha transformado su físico, sino también su manera de entender el ejercicio. Detrás de este método está Yasmina Sancayo, exbailarina profesional y creadora de Ballet Sporty Club, quien resume su filosofía con una frase que rompe con muchos de los mitos del fitness: «El cuerpo no necesita castigo para mejorar».

Lejos de los entrenamientos basados en el agotamiento extremo, el Ballet Workout combina la técnica del ballet clásico con ejercicios de fuerza, tonificación, movilidad y control corporal. El resultado es un entrenamiento de bajo impacto que mejora la postura, fortalece la musculatura profunda, aumenta la flexibilidad y desarrolla un cuerpo funcional y equilibrado, sin perder la elegancia de los movimientos inspirados en la danza.

Para Paula Echevarría, el verdadero secreto de los resultados no está en entrenar más, sino en ser constante. Desde hace casi cuatro años mantiene una rutina de dos clases semanales, convencida de que reservar tiempo para hacer ejercicio es una inversión directa en salud y bienestar. La actriz asegura que esa regularidad le ha permitido notar una evolución continua: «Veo avances, tanto en mi forma de hacerlo como en mi cuerpo, y esa es la mejor recompensa». Además, reconoce que cada sesión se ha convertido en un momento de desconexión y felicidad:entreno.

Sin embargo, los cambios físicos son sólo una parte del proceso. Según explica Yasmina Sancayo, el mayor reto para quienes comienzan no suele ser el esfuerzo físico, sino aprender una nueva forma de mover el cuerpo. Al tratarse de una disciplina inspirada en el ballet, requiere trabajar aspectos como la alineación corporal, el control del core, la coordinación y la precisión de cada movimiento.

La entrenadora insiste en que la técnica marca la diferencia. «Muchas veces la gente piensa sólo en hacer ejercicio, pero no en cómo lo está haciendo», explica. Para ella, la calidad del movimiento es mucho más importante que la intensidad, ya que una ejecución correcta mejora los resultados y reduce el riesgo de lesiones.

Otro de los grandes pilares del método es el equilibrio entre entrenamiento, alimentación y descanso. Sancayo defiende que escuchar al cuerpo y respetar sus tiempos de recuperación es tan importante como completar cada sesión. No se trata de entrenar más, sino de entrenar mejor.

El Ballet Workout también pone el foco en fortalecer la musculatura postural, responsable de mantener una correcta alineación corporal y facilitar la mayoría de los movimientos cotidianos. El objetivo no es desarrollar grandes volúmenes musculares, sino conseguir un cuerpo fuerte, estilizado, flexible y con mayor movilidad.

Pero si hay algo que tanto Paula Echevarría como Yasmina Sancayo destacan por encima del aspecto físico es el impacto emocional de esta disciplina. La concentración que exige cada ejercicio favorece la conexión con el propio cuerpo, ayuda a reducir el estrés y mejora el estado de ánimo. Como reconoce la actriz: «No hago ballet para convertirme en bailarina, pero no sabéis lo feliz que me hace».