Con Aída Nízar no se juega: recurre el archivo de la causa contra la carterista que intentó robarle en el Primark de Gran Vía
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Aída Nízar caza a una carterista robándole en el Primark de Gran Vía y la retiene hasta que llega la Policía
Aída Nízar no está dispuesta a que el caso quede en nada. La conocida reportera, que el pasado 14 de agosto retuvo in fraganti a una carterista profesional en el interior del Primark de la Gran Vía de Madrid, ha recurrido el auto de sobreseimiento provisional dictado por el juzgado y exige que la causa continúe y que la investigada responda ante la justicia.
Su abogado, Alberto Federico Fernández-Palacios, ha presentado un recurso directo de apelación ante la Audiencia Provincial de Madrid en el que denuncia que el auto de sobreseimiento vulnera el artículo 24 de la Constitución por falta de motivación y que el juzgado archivó la causa basándose únicamente en el visionado de las imágenes sin practicar diligencias esenciales como tomar declaración a la jefa de seguridad del establecimiento o a los agentes intervinientes.
La investigada, identificada como Elizabeth Yalleva Sasheva, seguía a Aída Nízar por el interior del establecimiento usando artículos en el brazo como señuelo, método habitual entre carteristas profesionales. Cuando Nízar se percató de que la mujer metía la mano en su bolso e intentaba sustraer su cartera, la retuvo durante más de diez minutos hasta que llegaron los agentes. La cartera quedó enganchada por una cadena, pero la investigada logró robar una pluma. Toda la secuencia fue grabada por otros clientes presentes en el establecimiento.
La defensa de Nízar subraya que la investigada es una delincuente habitual conocida tanto por la Policía como por el personal de seguridad del propio Primark por hechos delictivos contra el patrimonio, que se tapó el rostro en cuanto fue grabada para evitar ser identificada, que se negó a facilitar un domicilio a los agentes y que en sede judicial se acogió a su derecho a no declarar. La jefa de seguridad del establecimiento, Ana María Rodríguez, confirmó a los agentes que había observado cómo la detenida seguía a la víctima por la tienda durante un largo tiempo antes del intento de robo. Con Aída Nízar, como ha quedado demostrado, no se juega.