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CASA REAL BRITÁNICA

Los vecinos de Harry y Meghan destapan su verdadera cara antes de volver a Londres: «Todos están hartos de ellos»

El último movimiento del príncipe Harry y Meghan Markle está dando mucho que hablar. Cuando ambos decidieron alejarse de la familia real británica, aunque sin renunciar a sus títulos, hicieron de Montecito su nuevo hogar. Tras aterrizar en Estados Unidos, llegaron las entrevistas con Oprah Winfrey, el libro del hijo del rey Carlos III, los contratos millonarios y una nueva vida alejada de Buckingham. Sin embargo, parece que ese capítulo estaría a punto de llegar a su fin. En las últimas horas se conocía la decisión de la pareja de regresar a Inglaterra y algunos vecinos de su exclusivo barrio del condado de Santa Bárbara no han ocultado su alivio ante la noticia.

En esta exclusiva zona de California viven numerosos rostros conocidos, entre ellos Oprah Winfrey, vecina de los duques de Sussex, Jennifer Aniston, Ellen DeGeneres o Katy Perry, entre otros. Se trata de una comunidad aislada, con importantes medidas de seguridad y donde la privacidad es uno de sus grandes atractivos. Durante estos seis años, Harry y Meghan han construido allí su refugio familiar, aunque parece que su relación con el entorno no habría sido tan idílica como podía parecer desde fuera.

Según publica el periódico británico The Sun, algunos vecinos de la zona describen a la pareja como aislada de la comunidad y cuestionan incluso que sus perfiles encajen con el estilo de vida que se busca en Montecito. En definitiva, el balance que algunos residentes hacen de estos años no es precisamente positivo. La mudanza se produciría este mismo mes, siempre según el citado medio británico, y la pareja ya habría asegurado una vivienda en Reino Unido y plazas escolares para sus hijos, Archie y Lilibet.

Según especifica The Sun, Harry estaría ya en suelo británico, mientras Meghan permanecería en la mansión de 16 habitaciones y 11 millones de euros que comparten en Montecito. Y es precisamente allí donde algunos comerciantes no han dudado en pronunciarse sobre la marcha de los duques de Sussex. Una empleada del Montecito Country Mart ha sido especialmente contundente: «Me alegro de que se vayan. ¡Qué alivio!», ha expresado al conocer la noticia.

A su vez, y siempre según el citado medio británico, Jennifer, una vecina de la zona, aseguró haber trabajado en una de las tiendas en las que Meghan Markle compraba habitualmente. Durante años, la duquesa de Sussex ha recibido críticas por supuestamente inspirarse en logos y conceptos ajenos para desarrollar algunos de sus proyectos. Sobre ello, esta mujer sentencia: «Consiguió todas las ideas de otras personas. Nada era original». Una afirmación que va todavía más lejos cuando asegura: «Se convirtió en el hazmerreír de Montecito, porque copiaba la estética y las ideas ajenas». Sobre el futuro de la pareja, añade: «Espero que encuentren la felicidad. Creo que se han aislado tanto aquí como en el extranjero. Temo por su futuro».

Las quejas no terminan ahí. Otro de los reproches que algunos residentes hacen a Meghan tiene que ver con sus recomendaciones. Mientras que muchos habitantes de la zona llevan una vida relativamente discreta, algunos vecinos aseguran que la presencia constante de guardaespaldas alrededor de la pareja también ha generado cierta distancia. Una residente incluso critica una recomendación de la duquesa sobre una de las playas de la zona: «Ahora está masificada y no hay quien vaya. Antes estaba vacía y ahora no hay dónde aparcar».

Mientras el príncipe Harry y Meghan Markle han vendido durante estos años una imagen de vida tranquila y privacidad en Montecito, algunos testimonios recogidos por The Sun dibujan un escenario muy diferente. Una de las voces consultadas lo resume así: «No es odio. Es simplemente una creciente conciencia de que son unos aprovechados sin ningún tipo de autocrítica. Todos estamos hartos de ellos».

Fuentes cercanas a la pareja han desmentido las acusaciones y aseguran que lo único que buscaban Harry y Meghan era «privacidad». Sea como sea, su regreso a Reino Unido parece cada vez más cercano. Después de seis años en Estados Unidos, los duques de Sussex estarían preparando una nueva etapa en tierras británicas con un objetivo que va mucho más allá de una simple mudanza familiar: recuperar parte del terreno perdido y reconstruir una imagen que quedó seriamente dañada tras su salida de la familia real.