El rey Carlos III desvela por qué la Reina Isabel quiso morir en Balmoral
La Reina Isabel sentía un especial cariño por la propiedad y por Escocia
Era un lugar en el que se sentía libre y feliz, alejada de presiones y protocolos
La Reina Isabel II falleció en septiembre de 2022 mientras se encontraba disfrutando de sus vacaciones de verano en el Castillo de Balmoral, una de sus residencias favoritas junto con Sandringham. Un lugar muy especial para la monarca, pero también para el resto de su familia. Hasta ahora se pensaba que la muerte de la madre del rey Carlos III en Escocia fue algo fruto de las circunstancias, dado que solía estar siempre en esa época allí. Sin embargo, ahora se ha revelado que no fue exactamente así.
El padre de los príncipes Guillermo y Harry ha contado que su madre eligió pasar sus últimos días en Balmoral. Ha sido durante un discurso que ha dirigido al Parlamento Escocés, con motivo de su XV aniversario. El monarca ha revelado que la Reina quiso que el final de su vida transcurriera en Escocia, por el amor que sentía por el Castillo de Balmoral, así como por el país. «Mi difunta madre apreciaba especialmente el tiempo que pasó en Balmoral, y fue allí, en su lugar más querido, donde eligió pasar sus últimos días», aseguró el rey Carlos III en el acto, en el que estuvo acompañado por su esposa, la reina Camila.
El monarca contó también que Escocia siempre ha sido un lugar muy importante para toda su familia, no solamente para la Reina Isabel, sino también para él y otros miembros de los Windsor. Asimismo, recalcó el origen escocés de su abuela, la reina madre Isabel Bowes-Lyon, a quien estaba muy unido y que fue una persona fundamental en su vida. La madre de la Reina Isabel II siempre se sintió muy orgullosa de sus orígenes.
Incluso el príncipe Harry en su libro de memorias habló de lo importante que era para él y para su familia pasar tiempo en Balmoral, porque podrían estar al aire libre y alejados de presiones.
A pesar de que la Reina Isabel quiso pasar sus últimos días en Balmoral, la princesa Ana reveló en un reciente documental que su madre estaba preocupada por las dificultades logísticas que supondría que falleciera allí: «Creo que hubo un momento en el que sintió que sería más difícil si moría en Balmoral», contó la princesa. No obstante, toda la familia se esforzó en persuadirla de esta idea.
Una tradición familiar
Habitualmente la Reina Isabel II viajaba una vez al año al Castillo de Balmoral, en concreto, a finales del verano, para pasar allí las últimas semanas de la temporada. Era una etapa que ella disfrutaba de manera especial, ya que se sentía relajada y alejada de los estrictos protocolos. La princesa Beatriz de York dijo en una ocasión que era el sitio en el que su abuela era más feliz.
Tras su muerte, el rey Carlos III ha seguido sus pasos y disfruta de los veranos también en Escocia. Es más, el monarca pasa siempre el aniversario de la muerte de su madre en Balmoral, igual que ella lo hacía en Sandringham, donde falleció su padre, Jorge VI. Este año, además, el rey Carlos III asistió a un servicio religioso en la Crathie Kirk junto a su esposa y otros miembros de la familia real, incluidos los príncipes de Gales.
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