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Preocupación por el estado de salud de Mette-Marit tras la drástica decisión de su hija Indrid

La princesa Mette-Marit ha recibido el apoyo de su marido, el príncipe Haakon

Ingrid, la hija de Mette-Marit y Haakon, quiere volver a la casa familiar

La joven quiere estar con su madre y arroparla en estos duros momentos

La preocupación por el estado de salud de Mette-Marit no deja de crecer. La mujer del príncipe heredero Haakon atraviesa una etapa especialmente complicada de la enfermedad pulmonar crónica que padece desde hace años, una circunstancia que está teniendo consecuencias directas en la vida familiar y en la agenda de los miembros más destacados de la monarquía noruega.

Mette-Marit fue diagnosticada en 2018 de fibrosis pulmonar crónica, una enfermedad progresiva e incurable que provoca la cicatrización del tejido pulmonar y reduce de forma gradual la capacidad respiratoria.

Desde entonces, la princesa ha mantenido una actividad institucional adaptada a sus condiciones físicas, aunque en diversas ocasiones la Casa Real ha informado de la necesidad de modificar compromisos oficiales debido a la evolución de su estado de salud.

En las últimas semanas, sin embargo, las señales de preocupación se han intensificado. Según han reconocido fuentes de la corte noruega, la enfermedad ha experimentado un empeoramiento que está afectando de forma significativa a la capacidad de trabajo y al bienestar general de la princesa heredera.

La situación es seguida con especial atención por el entorno familiar, que ha comenzado a reorganizarse para acompañarla en este momento especialmente sensible.

La decisión de Ingrid Alexandra

La decisión más significativa ha sido la adoptada por la princesa Ingrid Alexandra, segunda en la línea de sucesión al trono de Noruega. La joven, de 21 años, se trasladó a Australia el pasado verano para cursar estudios de Relaciones Internacionales y Economía Política en la Universidad de Sídney.

Sin embargo, la evolución de la salud de su madre ha llevado a la princesa a modificar temporalmente sus planes. Durante una visita oficial a Japón, el príncipe heredero Haakon confirmó públicamente que su hija desea regresar a Noruega para permanecer junto a Mette-Marit.

«Quiere volver a casa pronto, y eso tiene que ver con nuestra situación familiar», ha explicado el heredero al trono. Haakon añadió además que la joven desea estar cerca de su madre durante esta etapa especialmente difícil.

La princesa Mette-Marit con Haakon. (Foto: Televisión)

Pese a este regreso, la intención de Ingrid Alexandra no es abandonar definitivamente su formación universitaria. El programa académico que cursa en Australia tiene una duración prevista de tres años y, según explicó su padre, mantiene el objetivo de completar sus estudios y obtener la correspondiente titulación.

La principal incógnita en este momento es cuánto tiempo permanecerá en Noruega. «Cuánto tiempo se quedará en casa, tenemos que verlo», señaló Haakon, dejando abierta la posibilidad de que la estancia se prolongue en función de la evolución de la situación familiar.

Haakon modifica su agenda

La preocupación por Mette-Marit no solo ha alterado los planes de su hija. El propio príncipe heredero Haakon ha decidido reducir recientemente la duración de uno de sus compromisos internacionales más importantes.

El futuro rey estaba una visita oficial a Japón, pero optó por acortar el viaje y regresar antes de lo previsto a Noruega. La agenda inicial contemplaba una estancia de cuatro días, aunque finalmente el desplazamiento quedó reducido a tres jornadas.

Durante el viaje, Haakon no ocultó la inquietud que siente por el estado de salud de su esposa. «Me siento lejos de casa», reconoció públicamente. El príncipe heredero explicó además que consideraba prioritario regresar cuanto antes para acompañar a Mette-Marit.

«Es importante volver a casa y estar con Mette. Ahora está en mal estado, así que quería hacerlo», afirmó, en unas declaraciones que reflejan la preocupación existente dentro de la familia real.

Las palabras del heredero han sido interpretadas por numerosos expertos de la monarquía noruega como una muestra de la gravedad del momento que atraviesa la princesa heredera, cuya enfermedad ha obligado en los últimos años a introducir numerosos ajustes en su actividad pública.

Una familia unida

El regreso de Ingrid Alexandra se produce además después de otro movimiento significativo dentro del núcleo familiar. Su hermano menor, el príncipe Sverre Magnus, también ha vuelto recientemente a Noruega tras una temporada en Italia.

El joven, de 20 años, se había instalado en Milán con el objetivo de adquirir experiencia profesional relacionada con la industria audiovisual, especialmente en los ámbitos del cine y la fotografía. Sin embargo, durante las últimas semanas ha sido visto con frecuencia participando en actividades familiares y acompañando a sus padres en distintos momentos.

Su presencia continuada junto a la familia había despertado ya comentarios sobre un posible cambio de planes motivado por la situación de Mette-Marit. Ahora, con la decisión de Ingrid Alexandra de regresar temporalmente desde Australia, la imagen que transmite la familia real noruega es la de un núcleo especialmente unido ante una circunstancia personal compleja.