CASA REAL BRITÁNICA

Camila se sincera como nunca sobre el cáncer de Carlos III: «Me moría de ganas de contarlo»

La reina Camila ha recordado uno de los momentos más delicados que vivió junto a Carlos III

Camila ha contado cómo fue enfrentarse al diagnóstico de cáncer de Carlos III

El diagnóstico de Carlos III se hizo público el 5 de febrero de 2024

Los reyes Carlos III y Camila en un acto oficial. (Foto: @theroyalfamily)
Los reyes Carlos III y Camila en un acto oficial. (Foto: @theroyalfamily)
Marta Menéndez
  • Marta Menéndez
  • Jefa de Corazón y Crónica Social en COOL. Periodista especializada en celebrities, televisión, moda y realeza, con experiencia en medios como Cadena SER, El Independiente y Diez Minutos. Actualmente cuento las historias detrás de los grandes nombres de la crónica social, con especial foco en actualidad, casas reales y televisión.

La reina Camila ha recordado uno de los momentos más delicados que vivió junto a Carlos III en las primeras semanas posteriores al diagnóstico de cáncer del monarca. La enfermedad se convirtió en uno de los secretos mejor guardados de la familia real británica durante aquellos días y obligó a la reina a continuar con su agenda oficial mientras trataba de asimilar en privado una noticia que había cambiado por completo la vida de su marido y, también, la suya. Ahora, más de dos años después, Camila ha contado cómo fue enfrentarse a aquella situación y ha reconocido que llegó a tener unas ganas enormes de hablar y desahogarse: «Me moría de ganas de desahogarme y contarlo, pero obviamente no podía».

El diagnóstico de Carlos III se hizo público el 5 de febrero de 2024, después de que el monarca hubiera sido sometido previamente a un tratamiento relacionado con un problema de próstata. Sin embargo, para entonces Carlos y Camila ya llevaban varios días conviviendo con la noticia. El resto del mundo no sabía todavía que el rey padecía cáncer y la pareja debía mantener la máxima discreción mientras el Palacio de Buckingham preparaba el anuncio.

Uno de los momentos más complicados para Camila llegó precisamente durante una visita oficial que, en circunstancias normales, habría sido una más dentro de su apretada agenda. El 31 de enero de 2024, apenas unos días antes de que se anunciara públicamente la enfermedad del rey, la entonces reina consorte visitó el centro Maggie’s del Royal Free Hospital de Londres, una organización dedicada a ofrecer apoyo emocional, psicológico y práctico a personas con cáncer y a sus familiares. La visita adquirió un significado completamente diferente porque Camila acababa de conocer que su propio marido tenía cáncer. Frente a ella tenía a pacientes y familiares que hablaban de sus experiencias con la enfermedad mientras ella guardaba silencio sobre lo que estaba ocurriendo dentro de su propia familia. «Nadie podía decir nada en ese momento. Eso fue bastante difícil», ha reconocido ahora.

La confesión forma parte de un vídeo difundido con motivo del 30 aniversario de Maggie’s, organización de la que Camila es presidenta desde 2008. En conversación con su directora ejecutiva, Dame Laura Lee, la reina ha echado la vista atrás y ha explicado que aquella visita le hizo vivir de una manera completamente distinta las conversaciones que mantenía habitualmente con los pacientes.

«Me moría de ganas de desahogarme y contarlo, pero obviamente no podía», ha explicado. Camila ha reconocido que incluso llegó a sentir que hablaba con las personas de una manera mucho más profunda de lo habitual. Antes del diagnóstico de Carlos, acudía a estos centros y conversaba con los pacientes desde su papel institucional, interesándose por sus historias y por la labor de la organización. Pero aquella vez todo había cambiado. De repente, Camila podía comprender desde una perspectiva mucho más personal lo que significaba tener a un ser querido atravesando un cáncer. La reina ha explicado que el diagnóstico de Carlos hizo que se sintiera mucho más conectada con las personas que tenía delante y con las dificultades que afrontaban sus familias. «De repente, diagnostican a tu marido y piensas: Dios mío, has estado hablando con todas estas personas y ahora soy yo quien tiene a alguien cercano al que tiene que ayudar a cuidar», ha relatado.

Aquellos días también obligaron a Camila a hacer algo que no siempre resulta sencillo para alguien acostumbrado a hablar públicamente de su trabajo: fingir que nada estaba ocurriendo. Mientras seguía cumpliendo con sus compromisos oficiales, tenía que guardar para sí una preocupación que afectaba directamente a su marido. Y hacerlo precisamente delante de personas que estaban viviendo situaciones similares convirtió aquella visita en un momento especialmente difícil.

La experiencia también reforzó su percepción sobre la importancia de centros como Maggie’s. Camila ha reconocido que, después de conocer el diagnóstico de Carlos, comprendió todavía más la necesidad de ofrecer apoyo no solo a los pacientes, sino también a quienes los acompañan. El cáncer no afecta únicamente a la persona que recibe el diagnóstico y la reina ha podido comprobarlo desde una posición especialmente cercana. En el caso de Carlos III, además, la decisión de hacer pública la enfermedad tuvo posteriormente un impacto que la propia organización considera importante. Laura Lee ha explicado que muchas personas comenzaron a acercarse a los centros de Maggie’s después de que el monarca hablara abiertamente de su situación. Su exposición pública ayudó a transmitir la idea de que recibir un diagnóstico de cáncer no significa necesariamente dejar de lado toda actividad o quedar completamente apartado de la vida pública.

 

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Camila también ha destacado la manera en la que su marido decidió afrontar la enfermedad. Según su relato, Carlos no permitió que el diagnóstico paralizara su actividad y trató de continuar adelante con sus responsabilidades dentro de las posibilidades marcadas por su tratamiento. «Nada le detuvo. Simplemente dijo: «Esta es mi manera de afrontarlo», ha recordado la reina.

La Casa Real británica nunca ha revelado qué tipo concreto de cáncer padece Carlos III. Sí confirmó que no se trata de cáncer de próstata, pese a que el diagnóstico se conoció después de que el monarca hubiera sido tratado por un problema prostático. Desde entonces, el rey ha continuado con su tratamiento y su evolución ha permitido que recupere buena parte de su agenda pública. A finales de 2025, Buckingham Palace comunicó que había respondido «excepcionalmente bien» al tratamiento y que entraba en una fase de carácter preventivo, aunque la institución nunca ha utilizado oficialmente el término «remisión».