Haakon jura como rey de Noruega con Mette-Marit ausente por las complicaciones tras su trasplante
Haakon VIII ya es oficialmente rey de Noruega tras prestar juramento este martes ante el Parlamento
El nuevo monarca ha protagonizado una solemne ceremonia acompañado por su hija, Ingrid Alexandra
Mette-Marit no ha podido asistir debido a las complicaciones surgidas tras su trasplante de pulmón

Noruega ya tiene nuevo rey. Haakon VIII ha jurado este martes su cargo ante el Parlamento noruego, culminando así uno de los primeros actos institucionales tras la muerte de su padre, Harald V, fallecido el pasado viernes a los 89 años. El nuevo monarca ha acudido al Storting para comprometerse formalmente a respetar y defender la Constitución y las leyes del país, en una ceremonia marcada por la solemnidad y por una ausencia especialmente significativa: la de su esposa, Mette-Marit. Haakon ha llegado al Parlamento a bordo de un espectacular Lincoln Continental descapotable de los años 60, arropado durante el recorrido por numerosos ciudadanos que han salido a las calles para saludar al nuevo soberano. La imagen del monarca llegando en solitario, sin su mujer, ha dejado patente el delicado momento que atraviesa la familia real noruega.
La ausencia de Mette-Marit no responde a una cuestión protocolaria ni a una decisión personal. La esposa del nuevo rey se ha visto obligada a permanecer alejada de la ceremonia debido a las complicaciones que ha sufrido después del trasplante de pulmón al que se sometió el pasado mes de junio. Según ha trascendido, la reina consorte permanece bajo vigilancia del personal sanitario. Así, la situación médica de Mette-Marit ha vuelto a quedar en primer plano precisamente cuando la familia real afronta uno de sus momentos históricos. Desde su intervención, la princesa heredera ha tenido que enfrentarse a diferentes complicaciones que han requerido seguimiento médico. Su ausencia del juramento de Haakon pone de manifiesto que su recuperación todavía no está completamente encarrilada.
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La imagen resulta especialmente llamativa después de que Mette-Marit sí participara en los actos de despedida de Harald. Durante el traslado del féretro del anterior monarca, la esposa de Haakon fue fotografiada cogida de la mano de la reina Sonia, viuda de Harald, en uno de los momentos más emotivos del último adiós. Ambas se mostraron visiblemente afectadas por la pérdida y encontraron apoyo mutuo en medio del dolor. Ahora, mientras Haakon inicia oficialmente su reinado, Mette-Marit ha tenido que permanecer apartada de la primera gran ceremonia institucional de esta nueva etapa.
El compromiso de Haakon ante el Parlamento
El juramento de Haakon se ha celebrado siguiendo lo establecido por la Constitución noruega. Ante el Storting, el nuevo monarca se ha comprometido a gobernar el Reino de Noruega respetando la Constitución y las leyes del país, formalizando así uno de los principales actos del relevo de la Corona. Haakon ha estado acompañado durante esta jornada por su hija, Ingrid Alexandra, que ocupa el primer puesto en la línea de sucesión tras su padre. Su presencia junto al nuevo rey representa también la continuidad de la monarquía noruega y la siguiente generación de la familia real.
Aunque Haakon asumió la jefatura del Estado inmediatamente después de la muerte de Harald, el juramento ante el Parlamento supone un momento de especial relevancia institucional. Es la primera gran ceremonia en la que el nuevo soberano se presenta ante la representación política del país después de la pérdida de su padre. El relevo llega, además, en medio de una enorme movilización ciudadana. Desde que se conoció la muerte de Harald, miles de noruegos han acudido al Palacio Real para depositar flores, velas, dibujos y banderas en recuerdo del monarca. El cariño hacia el anterior rey se ha hecho evidente durante todos estos días y supone para Haakon el reto de continuar con un legado profundamente asentado en la sociedad noruega.
Los primeros datos conocidos tras la muerte de Harald apuntan, de hecho, a que la institución mantiene un importante respaldo popular. Una encuesta de Norstat para NRK sitúa en el 72% el apoyo a la monarquía, mientras que un 20% de los encuestados se muestra partidario de una república u otra forma de gobierno. El porcentaje de apoyo es superior al registrado en mayo, cuando se situaba en el 64%.