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Peluquería

Un peluquero analiza el bob antiedad de Naomi Watts: «Estiliza el cuello, suaviza los rasgos y rejuvenece»

Hay cortes de pelo que no necesitan reinventarse cada temporada porque su atractivo está precisamente en su capacidad para adaptarse. El bob es uno de ellos. Puede ser recto y pulido, llevar las puntas hacia dentro, incorporar unas ondas de inspiración Hollywood o, como demostró Naomi Watts en San Sebastián, apostar por un acabado mucho más natural. La actriz volvió a confirmar que la verdadera sofisticación de un corte no está tanto en lo elaborado del peinado como en la manera de trabajarlo.

Después de años haciendo del bob una de sus señas de identidad, Naomi vuelve a demostrar por qué este corte sigue funcionando. No necesita una melena XXL ni unas ondas perfectamente dibujadas para conseguir un resultado sofisticado. A veces basta con una mandíbula despejada, unas puntas con movimiento y un cabello que parezca peinado, pero no demasiado peinado.

Su bob termina a la altura de la mandíbula, ligeramente desestructurado y con una textura muy ligera. La raya no busca una simetría perfecta y el cabello cae alrededor del rostro con ese movimiento aparentemente casual que hace que el corte resulte actual. Es rubio, luminoso y tiene las puntas ligeramente imperfectas, lejos del acabado excesivamente pulido de algunos bobs clásicos. El resultado es una melena corta que transmite frescura sin perder elegancia. Y precisamente esa naturalidad es una de las claves que explican por qué el bob continúa siendo uno de los cortes más versátiles.

Para José García, peluquero, esa longitud tiene además ventajas que van más allá de la tendencia. «A los 60, un bob moderno es un aliado antiedad. Su longitud estiliza y suaviza los rasgos. Bien trabajado, es un corte actual, elegante y muy rejuvenecedor».

(Foto: Europa Press)

Aunque Naomi todavía no ha llegado a los 60, su melena permite entender perfectamente a qué se refiere el experto cuando habla de un corte que estructura el rostro sin endurecerlo. El bob deja despejado el cuello, dibuja la mandíbula y concentra visualmente el cabello alrededor de la cara. En lugar de añadir peso, crea una silueta limpia.

La clave está también en no confundir un bob moderno con un corte completamente rígido. Como explica José García, «evita el efecto de cortes demasiado cortos que pueden endurecer. Bien trabajado, es un corte actual, elegante y muy rejuvenecedor».

El look de San Sebastián resulta especialmente interesante porque demuestra que para conseguir ese efecto no hace falta recurrir a grandes cantidades de producto ni a un peinado excesivamente elaborado. El cabello conserva movimiento, volumen y una cierta irregularidad en las puntas. Es, en definitiva, el bob que parece fácil, aunque detrás haya una longitud muy estudiada.

También cambia la percepción del rubio. En una melena corta, el color adquiere más protagonismo porque el corte permite que la luz se concentre alrededor del rostro. El tono claro de Naomi, combinado con esa textura ligeramente despeinada, consigue que el conjunto resulte luminoso y contemporáneo.