Kiko Rivera confiesa que derrochó ocho millones de euros por culpa de su «mala vida»
Kiko Rivera ha sido el último invitado del podcast presentado por Marina Rivers, 'La de trabajar… ¿Te la sabes?'
El DJ se ha sincerado como nunca antes sobre la etapa más extrema de su vida
Con motivo de la promoción de su último single, Malibú, Kiko Rivera ha acudido al podcast presentado por Marina Rivers, La de trabajar… ¿Te la sabes?, donde más allá de hablar de su reciente proyecto musical, se ha sincerado como nunca sobre sus problemas económicos y su época más alocada. Tal y como ha confesado, llegó a gastarse ocho millones de euros en todo tipo de vicios cuando cumplió dieciocho años: «Me vi de tener cero euros en mi cuenta a empezar a ganar muchísimo dinero y gasté en mala vida ocho millones de euros. Fiestas, drogas y todo lo que está dentro del círculo vicioso», comentaba ante el gesto incrédulo de la influencer.
«Hoy en día soy un tío que está limpio, soy un tío que tiene la mente enfocada a ser lo que quiero ser, soy un padre que quiere lo mejor para mis hijas y que no quiero que cometan esos errores… Pero soy un tío que sabe de lo que está hablando», continuaba explicando.
Detallando aún más esta etapa tan extrema que vivió cuando decidió independizarse, Kiko Rivera señalaba que por su experiencia sabe que es difícil pedir ayuda siendo un adicto y que, en su caso, no pudo hacerlo hasta que apareció Irene Rosales en su vida: «Es por eso por lo que quiero tanto a mi mujer. Mi mujer me ha salvado y estoy vivo gracias a ella. Entonces para mí es lo más importante que tengo en mi vida, porque si ella no hubiese llegado no estarían mis hijos, y yo hubiera estado muerto cien por cien. Llevaba muy mala vida», aseguraba.
El complicado peso de la fama y la falta de la figura paterna
A lo largo de la entrevista, el DJ también ha querido dejar en evidencia lo que le ha supuesto cargar con el peso de la fama y la popularidad desde el día que nació por ser hijo de Isabel Pantoja y Paquirri: «Tienes que demostrar más que los demás y siempre me ha costado mucho. Me han tachado de flojo, de no trabajar y es costoso aguantar todo eso», manifestaba.
Teniendo en cuenta su experiencia, Kiko ha asegurado que hubiera preferido ser desconocido a vivir lo que ha vivido por pertenecer a una de las familias más conocidas de nuestro país: «Yo apenas nací, estaba en el telediario. Al estar tan acostumbrado a eso, hice lo mismo con mis hijas hasta que me di cuenta de que deberían dejarlas elegir cuando sean mayores. Aunque sean mis hijas, nietas de Isabel Pantoja, que decidan qué postura quieren seguir de cara a los medios es la mejor decisión que hemos tomado», sentenciaba.
Por otro lado, también quiso resalta la falta de la figura paterna con la que siempre ha tenido que lidiar. Es por ello por lo que, a día de hoy, intenta pasar el mayor tiempo posible con sus hijas: «Lo principal que me ha faltado ha sido mi padre. Cada vez que tengo tiempo libre intento invertirlo en mis hijas porque a mí me faltó eso», reconocía.
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