La Isla de las Tentaciones: Del plantón inédito de Nico a las lágrimas de Sandra Barneda
Sandra Barneda, sobrepasada por los últimos acontecimientos de ‘La isla de las tentaciones’
‘La isla de las tentaciones 4’ | Sandra Barneda vive su noche más dura con la hoguera de los chicos
Los datos de la cuarta temporada de La Isla de las Tentaciones siguen creciendo a un ritmo imparable. De este modo, los números de las audiencias siguen yendo a la par con el crecimiento de la intensidad en las emociones de sus participantes. Los últimos en dejar su sistema nervioso en la Hoguera de Confrontación han sido Nico y Gal.la, en concreto la joven que se ha quedado compuesta y sin novio, a pesar de que, hasta el último momento insistía en que confiaba plenamente en su novio. Gal.la solicitaba verse las caras con su pareja después de descubrir una gran complicidad entre Nico y Miriam. Química que ella atribuía a la necesidad de su pareja de ponerse a prueba por parte de su novio. Sin embargo todo llegaba a un punto de no retorno al ver cómo Nico se dejaba “comer el cuello” por Miriam. Detonante más que de sobra para ella para pedir una Hoguera de Confrontación.
Sin embargo, el cara a cara no llegó a producirse ya que Nico, muy confundido frente a la petición de su novia tomó una decisión inédita hasta el momento en el espacio, no acudir. Casi presagiando el fatal desenlace Gal.la sentenciaba: “Creo que me dolería más que no viniera aquí a que me dijera que todo lo que está haciendo allí lo está sintiendo de verdad”, explicaba. Una premonición que se hizo realidad provocando una gran decepción en la concursante: “Es un cobarde porque sabe que si viene se le van a caer los pantalones. Es un cobarde que no lo sabe ni él mismo. Estoy flipando” , explicaba. Seguidamente, Gal.la experimentaba un punto de inflexión en su concurso y tomaba una importante decisión: “Ahora que sé que no viene, mejor para mí. Para mí la experiencia empieza ahora, y va a tener miedo de perderme. Voy a llevar mi relación al límite. Me lo voy a pasar bien”. Una advertencia que materializó nada más llegar a su Villa ya que no dudó en caer en la tentación de Miguel con quién también pasó la noche.
Junto con esta situación de alto voltaje, otro de los concursantes ha desencadenado todo tipo de comentarios gracias a su encuentro con la presentadora, Sandra Barneda después del ataque de ansiedad vivido en la pasada Hoguera. Ya de vuelta a su casa, Alejandro siguió sufriendo por su chica y solo pudo salir de su habitación cuando Sandra Barneda acudió a la villa para interesarse por su estado. Alejandro salía a su encuentro le pedía perdón por su comportamiento: “Te pido disculpas por la manera en que me puse, pero es que no lo puedo controlar. No sé, no soy yo. Te hago pasar un mal rato, yo sé que tú eres persona y no quiero ponerme así, pero es que me nace”. Al oír sus palabras, Barneda se emocionaba y contestaba: “No me pidas disculpas, por favor, estoy aquí para ayudaros. Sé que lo estás pasando muy mal. Necesito que estés tranquilo”, le decía mientras ambos se fundían en un fuerte abrazo que ha sido recogido por diferentes medios de comunicación especializados en televisión.
Lo último en Actualidad
-
10 películas clásicas que son una auténtica obra maestra
-
Películas para disfrutar en Año Nuevo
-
«Un trasplante capilar es para toda la vida», hablamos con un especialista en Madrid
-
Andrea Zarraluqui propone cómo recibir en casa: todos los secretos para una velada perfecta
-
La herramienta de automasaje en frío con efecto ‘flash’ que hará deslumbrar tu piel
Últimas noticias
-
La ministra portavoz dice que el Rey «es dueño de su agenda» para visitar Ceuta y Puente la corrige: «El Gobierno decide»
-
La rutina de activación de Álex González para empezar el día con más energía: siete movimientos, meditación y luz natural
-
El caos del PSOE con Correos en Jaén: 26.000 envíos acumulados y pueblos atendidos por un sólo cartero
-
Anita Williams desvela su calvario: «Me hicieron bullying en el colegio y lo pasé bastante mal»
-
Detenido un niño de 14 años por partirle la cara a un paquistaní que trataba de recuperar el balón que le habían robado a su hijo