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Clint Eastwood, actor y director de cine, sobre las películas italianas: «Lo digo con todo el respeto del mundo, pero sé de lo que hablo cuando digo que nunca hay que confiar en nadie»

La experiencia del actor en las películas anteriores fue caótica al rodar las cintas con actores hablando en su idioma natal para luego ser doblados y una metodología de trabajo desordenada

Clint Eastwood, actor y director de cine, (96 años): «En las generaciones pasadas, las personas creían ser más jóvenes de lo que realmente son. Mi truco es que no trato de jugar a ser más joven de lo que realmente soy»

  • Ángel Pérez
  • Soy Ángel Pérez y estoy recién titulado en Periodismo por la Universidad Europea de Madrid. Ahora estoy realizando un máster de periodismo deportivo en la Universidad Villanueva.

El primer proyecto que le otorgó a Clint Eastwood cierta visibilidad en la industria audiovisual fue la serie emitida a finales de los 50 en Estados Unidos ambientada en el Lejano Oeste, ‘Cuero crudo’. Durante ocho temporadas, dio vida Rowdy Yates, lo que le encasilló en un actor centrado en el género wéstern, lo que le complicó sus opciones de destacar al haber en ese momento muchos perfiles similares.

Después de cinco años con una carrera en punto muerto, el cineasta italiano Sergio Leone contactó con él y le ofreció encabezar la ambiciosa trilogía cinematográfica que se encontraba preparando, al no poder contar con Henry Fonda o Charles Bronson. En aquel momento, el wéstern clásico estaba en declive y perdía fuerza, por lo que se veían forzados a aceptar papeles en producciones italianas de bajo presupuesto.

Es por ello que el agente de Eastwood recomendó al actor no aceptar el encargo, pero sin embargo, el actor aceptó, participando en las tres películas que conformarían la conocida ‘Trilogía del dólar’: ‘Por un puñado de dólares’ (1964), ‘La muerte tenía un precio’ (1965) y ‘El bueno, el feo y el malo’ (1966).

Clint Eastwood en Harry el Sucio .

Rodaje de las dos primeras películas de la trilogía

Tras el rodaje de las películas, Eastwood coincidió con otros intérpretes estadounidenses como Lee Van Cleef y Eli Wallach en el rodaje de ‘El bueno, el feo y el malo’, que tuvo lugar en España. La experiencia del actor en las películas anteriores fue caótica al rodar las cintas con actores hablando en su idioma natal para luego ser doblados y una metodología de trabajo desordenada que en ocasiones ponía en riesgo la integridad física de los intérpretes. 

Es por ello que Eastwood le dio un consejo personal a Eli Wallach el primer día de rodaje del filme que se convirtió en una frase que definía a la perfección el espíritu del spaghetti western: “Lo digo con todo el respeto del mundo, pero sé de lo que hablo cuando digo que nunca hay que confiar en nadie en una película italiana. Mantente alejado de los efectos especiales y los explosivos”.