Ciencia
Paleontología

Los paleontólogos, en shock: 450 fósiles del Cretácico sugieren que las plantas con flores usaban a los dinosaurios para dispersar sus semillas

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Un grupo de paleontólogos ha reunido pruebas de que las plantas con flores ya mantenían relaciones estrechas con los animales mucho antes de lo que se creía. El estudio apunta a los dinosaurios como uno de los agentes que trasladaban sus semillas de un lugar a otro. El trabajo se publicó en la revista Science en junio de 2026.

La investigación se apoya en el análisis de 450 fósiles del Cretácico hallados en Nuevo México. Estos restos corresponden a diásporas, las unidades que las plantas emplean para propagarse, como los frutos y las semillas. Su antigüedad ronda los 74,6 millones de años, un momento muy anterior a la desaparición de los grandes reptiles.

¿Cómo usaban las plantas con flores a los dinosaurios para dispersar sus semillas?

Más de un tercio de las diásporas analizadas tenían una parte carnosa, un rasgo que suele atraer a los animales para que se coman el fruto y trasladen la semilla lejos de la planta madre. En un ecosistema dominado por dinosaurios, estos grandes vertebrados figuran entre los candidatos más probables para cumplir ese papel de transporte.

El aspecto de las diásporas llamó la atención del equipo por su acumulación y su tamaño.

«Hay rocas con un montón de grandes diásporas conservadas juntas. Me hacen pensar en bandejas de uvas o de pistachos», describió Jaemin Lee, paleoecólogo de la Universidad de California en Berkeley, en declaraciones recogidas por Science News.

Confirmar qué animal se alimentaba de cada fruto no resulta sencillo. «Relacionar los excrementos con los animales que los produjeron puede ser complicado», reconoció el propio Lee sobre la dificultad de vincular cada resto con su consumidor.

Un bosque tropical de hace 74,6 millones de años en Nuevo México

Los fósiles proceden de la Formación Jose Creek, en el sur de Nuevo México, donde una capa de ceniza volcánica conservó los restos de un antiguo bosque tropical. Los ejemplares se recolectaron entre 1992 y 2016 y el conjunto reúne cerca de 80 formas distintas de diásporas, una variedad inusual para esa etapa.

El tamaño de esos frutos también sorprendió a los autores. El peso medio equivalía al de un arándano y los ejemplares más grandes alcanzaban el tamaño de un dátil pequeño. Según un comunicado de prensa, este catálogo amplía la comprensión de la ecología de los bosques durante la primera mitad de la evolución de las plantas con flores.

El hallazgo que adelanta la historia evolutiva de las plantas con flores

Hasta ahora, la diversidad de frutos y semillas de las plantas con flores se atribuía sobre todo al periodo posterior a la extinción de los dinosaurios. El nuevo trabajo indica que esa diversificación de estrategias reproductivas ya estaba en marcha antes de aquella gran crisis biológica, según el estudio de la revista Science.

«Este estudio sugiere que los tamaños más grandes de diásporas estaban bien establecidos antes del final del Cretácico. Es un hallazgo muy importante», valoró Brian Atkinson, paleobiólogo de la Universidad de Kansas que no participó en la investigación.

Los autores matizan que la aparición de estos frutos pudo responder al paso hacia bosques tropicales húmedos y sombríos, más que a la diversificación de los propios vertebrados. El registro confirma que los bosques densos integrados por plantas con flores y la dispersión de semillas por parte de animales se establecieron mucho antes de lo que reflejaba la evidencia previa.