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Lo que los abejorros acaban de demostrar y que obliga a replantearse todo lo que creíamos saber sobre la inteligencia animal

  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

Obliga a replantearse todo lo que creíamos saber sobre la inteligencia animal este descubrimiento sobre abejorros. Es hora de empezar a prepararnos para una serie de cambios que pueden acabar siendo lo que nos marcará de cerca. De la mano de una serie de detalles que pueden acabar siendo lo que nos acompañará en estos días, en lo que realmente puede acabar siendo lo que nos dará una imagen de cómo son estos animales.

Estos insectos que pueden acabar siendo los que nos obligaran a obtener un cambio importante en unas jornadas en las que cada detalle puede ser esencial. Será el momento de poner en marcha una serie de elementos que pueden acabar siendo los que nos marcarán de cerca. En estos días en los que realmente cada pequeño gesto cuenta. Estaremos pendientes de una serie de descubrimientos que realmente pueden acabar de darnos algunos cambios destacados de unos animales que pueden acabar siendo los que nos marcarán de cerca. Estos insectos pueden convertirse en la llegada de un cambio de tendencia. Un giro radical que quizás hasta el momento no sabíamos que podríamos tener por delante.

Todo lo que creíamos sobre la inteligencia animal

La inteligencia animal cobra un especial protagonismo en estos días en los que cada detalle cuenta. Será el momento de poner en práctica algunos elementos que hasta el momento nadie hubiera imaginado, este tipo de pequeños gestos pueden marcar la diferencia.

Será un momento de poner en práctica algunos pequeños gestos que, sin duda alguna, vamos a tener en consideración en estos días que hasta el momento no sabíamos. Por lo que, habrá llegado el momento de poner en práctica algunos detalles que pueden convertirse en un plus de buenas sensaciones.

La manera en la que descubrimos lo que acabará pasando con estos pequeños animales que pueden demostrar una inteligencia nunca vista. El tamaño es lo que nos hace pensar en una inteligencia que quizás está más lejos de lo que nos imaginaríamos.

En estos días en los que realmente cada pequeño elemento puede acabar siendo el que nos dará un extra de buenas sensaciones en estos tiempos que realmente nos hacen saber un poco más sobre la naturaleza. Estos abejorros se han acabado convirtiendo en un giro radical que hasta la fecha no sabíamos.

Los abejorros acaban de demostrar una inteligencia nunca vista

Los animales son los encargados de descubrirnos todo un mundo, una naturaleza que quizás nadie hubiera imaginado hasta la fecha. Es cuestión de ponernos manos a la obra con ello. De tal forma que tendremos que empezar a pensar en determinados cambios que hasta el momento nunca hubiéramos ni imaginado.

Lo que nos explican en este reciente artículo de la revista especializada Scitechdaily: «El cerebro de una abeja es más pequeño que una semilla de sésamo, sin embargo, en un nuevo experimento, algunos abejorros parecían resolver un problema que requería más que un simple instinto. Tenían que mover un objeto a su posición, subirse a él y usarlo para alcanzar una recompensa, a pesar de que nunca se les había enseñado esa solución. Hace más de 100 años, el psicólogo Wolfgang Köhler se hizo famoso por experimentos que mostraban que los chimpancés podían resolver problemas desconocidos mediante el uso de objetos de nuevas maneras. En una configuración clásica, los chimpancés apilaban cajas para llegar a un plátano que de otro modo estaba fuera de su alcance. Esos estudios ayudaron a dar forma a la idea de que la visión, la conexión repentina de piezas de información separadas en una solución útil, era principalmente una característica de los animales de cerebro grande. Ahora, investigadores de la Universidad de Oulu, la Universidad de Helsinki y la Universidad de Turku en Finlandia informan que los abejorros pueden mostrar un tipo de flexibilidad sorprendentemente similar».

Siguiendo con la misma explicación: «En el estudio, publicado en Science, a los abejorros (Bombus terrestris) se les presentó una tarea que nunca antes habían encontrado. Los insectos aprendieron por primera vez que una flor artificial azul contenía una recompensa. Durante las pruebas, la flor se colocó en el techo de una arena transparente, lo que la hizo inaccesible. Para alcanzar la recompensa, las abejas tuvieron que encontrar una nueva solución. Necesitaban mover una pelota debajo de la flor y luego subir a ella para alcanzar el objetivo. Las abejas nunca habían sido entrenadas para realizar esta secuencia de acciones. «Esta es esencialmente una versión de insectos del clásico problema de la ‘caja y plátano’», dice el autor principal Olli Loukola, docente de la Universidad de Oulu. «El animal debe darse cuenta de que un objeto puede ser reposicionado y luego utilizado como herramienta para alcanzar un objetivo que de otro modo sería inaccesible. Lo que destaca sobre el resultado es que este tipo de resolución espontánea de problemas ahora se demuestra en un insecto».