Ciencia
Contaminación

Guerra abierta contra la contaminación del Mar Menor: un proyecto pionero reutiliza el 90% de las aguas residuales de los invernaderos murcianos

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

La contaminación del Mar Menor continúa siendo uno de los mayores desafíos medioambientales de España. Durante los últimos años, la acumulación de nutrientes procedentes de la actividad agrícola ha acelerado el deterioro de esta laguna salada, obligando a buscar soluciones capaces de reducir el impacto sin comprometer la producción del campo murciano.

Ante esta situación nace Life Biowet, un proyecto científico que apuesta por la innovación para recuperar hasta el 90% del agua residual generada en los cultivos hidropónicos y evitar que los excedentes contaminantes terminen llegando al ecosistema del Mar Menor.

La iniciativa combina tecnología y procesos naturales para depurar el agua utilizada en los invernaderos, permitiendo que pueda volver a emplearse en el riego.

De este modo, no solo se reduce el consumo de recursos hídricos, sino también la presencia de nitratos y fosfatos responsables de buena parte de la degradación ambiental que sufre la laguna.

¿Cómo se puede frenar la contaminación del Mar Menor? Así funciona Life Biowet

La agricultura hidropónica ha supuesto una revolución para muchas explotaciones agrícolas de la Región de Murcia. Este sistema, al cultivar sobre sustratos inertes y aportar soluciones nutritivas controladas, consigue aumentar la productividad y aprovechar mejor el agua disponible, un aspecto clave en una de las zonas más secas del país.

Sin embargo, este modelo también genera aguas de drenaje con elevadas concentraciones de nitratos y fosfatos. Cuando estos residuos no reciben un tratamiento adecuado, pueden infiltrarse en los acuíferos y acabar llegando al Mar Menor, favoreciendo fenómenos como la eutrofización, uno de los principales problemas ambientales de la laguna.

Con Life Biowet, esos vertidos dejan de ser un residuo para convertirse en un recurso. El objetivo es depurar el agua para reutilizarla en el propio sistema de riego, reduciendo tanto la contaminación como la necesidad de extraer agua nueva.

El innovador sistema que reutiliza el 90% del agua de los invernaderos en Murcia

La tecnología desarrollada dentro del proyecto se basa en dos procesos naturales que trabajan de forma complementaria. En primer lugar, el agua de drenaje pasa por unos biorreactores rellenos de virutas de madera.

En ese entorno proliferan microorganismos desnitrificantes capaces de eliminar gran parte de los nitratos presentes en el agua. Gracias a esta acción biológica, los compuestos contaminantes se transforman en sustancias inocuas antes de continuar con la siguiente fase del tratamiento.

Después, el agua circula por humedales artificiales de flujo subsuperficial, donde intervienen plantas, sustratos específicos y comunidades microbianas. Este segundo filtrado retiene el fósforo, reduce la materia orgánica y elimina microorganismos potencialmente patógenos.

Como resultado, el agua alcanza la calidad necesaria para volver a utilizarse en los cultivos, cerrando el ciclo de aprovechamiento.

Así elimina los nitratos el proyecto que busca proteger el Mar Menor

Las pruebas piloto contemplan la recirculación de hasta el 93% del agua de drenaje en las explotaciones participantes. Esto permitirá reducir aproximadamente un 23% la demanda de agua nueva, mejorando la eficiencia hídrica de los cultivos hidropónicos y reduciendo los costes asociados al riego.

Pero el mayor beneficio se encuentra en el impacto ambiental. Las previsiones técnicas apuntan a que el sistema podrá eliminar más de 13,5 toneladas de nitratos al año, evitando que estos nutrientes lleguen a los acuíferos y, posteriormente, al Mar Menor.

Quién impulsa Life Biowet y por qué puede cambiar la agricultura en Murcia

La coordinación del proyecto corresponde a la Universidad de Murcia, mientras que el equipo científico está formado por especialistas de la Politécnica de Cartagena como José Álvarez Rogel, Nazaret González y Juan José Martínez, investigadores con amplia experiencia en soluciones basadas en la naturaleza para la gestión sostenible del agua.

La iniciativa también cuenta con la participación del Centro de Demostración y Transferencia Agraria (CDTA) de El Mirador, en San Javier, así como del Grupo Hortofrutícola Paloma, donde se desarrollan parte de los ensayos.

La empresa Novagric es la encargada de diseñar y construir las infraestructuras de tratamiento, mientras que la asociación Asetaga trabaja para trasladar estos avances al conjunto del sector agrícola.

El proyecto dispone de un presupuesto de 2.317.291 euros y está cofinanciado por la Comisión Europea a través del programa LIFE.

Los sistemas piloto permanecerán en evaluación hasta junio de 2030 y, si cumplen las expectativas, podrían convertirse en un referente para proteger el Mar Menor y mejorar la gestión del agua en otras zonas agrícolas con alta vulnerabilidad ambiental.