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Astronomía

El giro que nadie ha visto venir: la NASA lanza una misión para buscar vida en Marte dentro de sus volcanes

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Según un estudio liderado por científicos del Instituto SETI (por Search for ExtraTerrestrial Intelligence o búsqueda de inteligencia extraterrestre, en español), presentado recientemente en la 57.ª Conferencia de Ciencias Lunares y Planetarias (LPSC), la idea es buscar en las profundidades de las fisuras volcánicas.

El proyecto, bautizado como Orpheus, propone el uso de un dispositivo volador y saltador, capaz de adentrarse en entornos donde la radiación y los tóxicos no han podido aniquilar posibles rastros biológicos.

Esta misión conceptual, diseñada por los investigadores Connor Bunn y Pascal Lee, pretende cambiar los pesados rovers de ruedas para dar paso a la tecnología de salto vertical. La intención de los expertos, vinculados también al Centro de Investigación Ames de la NASA, se centra en explorar la región de Cerberus Fossae, un enclave que todavía registra sacudidas sísmicas y posee la actividad volcánica más reciente detectada en todo Marte.

¿Por qué el proyecto Orpheus marca un antes y un después?

La superficie marciana resulta demasiado hostil para la vida actual, pero el subsuelo podría ocultar condiciones térmicas mucho más estables. A diferencia de las misiones previas, Orpheus busca vida activa y no solo fósiles antiguos, ya que solo el hallazgo de organismos vivos permitiría realizar los análisis genéticos que confirmen un origen distinto al terrestre.

El plan consiste en desplegar un hopper (un saltador robótico) que explore los respiraderos volcánicos, donde el calor interno del planeta y el agua podrían haber creado un oasis biológico.

El objetivo principal de esta misión se localiza en el Cerberus Fossae Mantling Unit (CFmu), un depósito de cenizas que expulsó material hace apenas unos 200.000 años, un suspiro en términos geológicos.

Los científicos del SETI han puesto el ojo en el volcán Cerberus Tholus 1, una estructura que tiene cinco pozos hacia el interior de Marte. De todos ellos, el denominado Vent 5 genera un interés especial por una mancha oscura que asciende por la ladera, indicio probable de erupciones frescas o materiales del subsuelo expuestos por el viento.

Tecnología de vanguardia para fosas imposibles

El éxito de este concepto de exploración se apoya en la experiencia del pequeño helicóptero Ingenuity, que demostró que volar en Marte es posible. Los responsables del informe publicado en el medio especializado Universe Today subrayan que un vehículo de despegue y aterrizaje vertical (VTOL) permite acceder a lugares donde un rover convencional quedaría atrapado.

La configuración de Orpheus incluye un equipamiento científico muy específico, en el que se destacan:

El nombre de la misión está inspirado en el héroe griego que luchó con  Cerbero para entrar en el reino de los muertos. En este caso, el robot debe sortear los peligros de la zona de Cerberus Fossae para alcanzar esos respiraderos volcánicos que, a diferencia de los tubos de lava comunes, mantienen una circulación de gases y calor constante. Esta dinámica es la que hace sospechar a los expertos de la NASA y el SETI que estaríamos ante el mejor escondite para la vida en Marte.

Sin embargo, por ahora, el proyecto se mantiene como una propuesta sin financiación asignada.