Ciencia
Energía

Definitivamente, Islandia juega en otra liga: en 2009 encontraron una bolsa de magma y hoy tienen energía ilimitada

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Nadie pensaría que, por error, Islandia podría encontrar la forma de tener energía ilimitada. Lo que empezó como un accidente en una perforación rutinaria, hoy parece ser el camino a la energía geotérmica de alta temperatura.

La investigación ha contado con el liderazgo de expertos como el profesor Ben Kennedy, de la Universidad de Canterbury, y la doctora Janine Birnbaum. Es esta última quien, a través de nuevos y exhaustivos análisis posteriores, desvela ahora los secretos de una cámara magmática accesible.

La clave del éxito reside en los fragmentos de vidrio volcánico recuperados en la zona de Krafla. Estos materiales funcionan como «cápsulas del tiempo» que guardan información crítica sobre la presión y la temperatura real del magma en el subsuelo.

Gracias a la colaboración entre instituciones de Nueva Zelanda y Alemania, el estudio publicado en la revista Nature confirma que es posible interactuar con estas bolsas de magma de roca fundida de forma segura para generar energía limpia.

El descubrimiento casual de Islandia en 2009

En 2009, durante los trabajos del Proyecto de Perforación Profunda de Islandia (IDDP-1) en el campo de Krafla, la broca del taladro alcanzó magma de forma inesperada a solo 2.104 metros de profundidad. Este contacto no fue detectado por las imágenes geofísicas previas, por lo que permitió obtener muestras de fundido silícico enfriadas bruscamente por los fluidos de perforación.

El hallazgo fortuito transformó un pozo geotérmico en una de las investigaciones más importantes del mundo para estudiar las condiciones de almacenamiento de la corteza.

Los análisis de los chips de vidrio recuperados revelan que el magma se encuentra en condiciones de saturación de volátiles a presión litostática, el magma en Krafla es como una bolsa a muchísima presión, completamente llena de energía y gases, que no se ha «desinflado» a pesar de estar tan cerca de la superficie.

Según los datos de la Universidad de Canterbury, estas muestras permiten reconstruir las condiciones in situ sin las incertidumbres que suelen acompañar a las rocas expulsadas en erupciones volcánicas convencionales. El estudio detalla que, aunque el fundido sufrió una descompresión tras el contacto con el taladro, el enfrentamiento térmico fue lo suficientemente veloz como para sellar su química original.

¿Por qué el vidrio volcánico garantiza energía estable y segura?

El estudio de estos cristales permite diseñar modelos para perforar de forma intencionada en zonas de magma sin riesgos de explosión descontrolada.  Mediante una inversión multiparamétrica que incluye química y vesicularidad, los investigadores determinaron que la bolsa magmática en Islandia posee una presión de volátiles precisa que coincide con los modelos conceptuales de almacenamiento.

Esto significa que la tecnología actual puede gestionar el ascenso de fluidos a temperaturas extremas para producir energía masiva. Otros puntos clave de la investigación de los expertos incluyen:

El equipo del profesor Kennedy ha trasladado estos hallazgos a las aulas mediante recursos didácticos. Según los expertos, perforar una cámara de magma equivale, por su complejidad técnica y su potencial para la humanidad, a una misión espacial.

«Este tipo de ciencia es realmente emocionante y puede captar la imaginación de los niños», admitió el célebre comunicador científico. «En mi opinión, perforar una cámara de magma es como ir a la luna».