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China convierte la ciencia ficción en realidad: crea una prótesis funcional que convierte a los hombres en centauros

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología del Sur (SUSTech) en China han diseñado un sistema que parece sacado de una película de robótica avanzada. Se trata del robot Centauro, una estructura que se acopla a la espalda del usuario para crear un sistema cuadrúpedo humano-máquina. Este dispositivo no es un simple exoesqueleto convencional; su diseño integra dos patas mecánicas independientes y un torso robótico que cargan con el peso pesado mientras el humano guía el camino.

Basados en el estudio publicado en The International Journal of Robotics Research, esta prótesis funcional busca resolver los problemas de autonomía que sufren los robots autónomos actuales. Al combinar la inteligencia del usuario para navegar por entornos complejos con la fuerza bruta del motor, los científicos logran un híbrido que asiste en el transporte de material sin depender de mapas previos o sensores de navegación costosos.

¿Cómo funciona el robot que convierte a los humanos en centauros?

El robot que convierte a los humanos en centauros es en realidad un exoesqueleto con la capacidad para aliviar el cuerpo de forma drástica, al logran que una persona cargue 20 kilos con un esfuerzo mucho menor.

Según la información compartida por el equipo liderado por el profesor Fu Chenglong, el dispositivo reduce el coste metabólico del usuario en un 35,16% y disminuye la presión sobre los pies en más de la mitad. El medio South China Morning Post hizo hincapié en que esta tecnología permite a los soldados superar sus límites físicos en entornos brutales, ya que el robot absorbe la carga y la distribuye directamente hacia el suelo.

A diferencia de otros equipos de asistencia, el Centauro no va pegado a las piernas del operario, lo que evita interferir con el movimiento natural de las articulaciones. La fuente detalla que el robot utiliza un mecanismo elástico que actúa como una interfaz suave, al permitir que la máquina empuje al humano hacia adelante de forma natural.

Tal como explica Futurism, este enfoque haría que la estructura robótica actúe como un par de extremidades independientes que se alineen con la dirección de la marcha, proporcionando una asistencia mucho más eficiente que los modelos tradicionales.

Para lograr esta coordinación, el sistema monitoriza la intención de movimiento y la velocidad de quien lo lleva, ya que ajusta sus pasos de forma omnidireccional sin necesidad de mandos externos.

Esta eficiencia se traduce en una ventaja operativa real, ya que, mientras que un robot perro autónomo suele agotarse en un par de horas si lleva peso, el Centauro consume cuatro veces menos energía, lo que extiende su operatividad hasta las ocho horas de trabajo continuo.

Un el exoesqueleto con diseño ergonómico pensado para cualquier tipo de terreno

El primer gran logro del robot Centauro es su versatilidad en exteriores, especialmente en escenarios catastróficos o naturalmente irregulares.

Ante las críticas en redes sociales que sugieren que un carrito de mano sería más útil, el profesor Fu Chenglong argumentó en South China Morning Post que su creación resalta donde las ruedas son inútiles, como en pendientes pronunciadas o suelos cubiertos de escombros.

Diagrama extraído del estudio publicado en The International Journal of Robotics Research, de la Universidad de Ciencia y Tecnología del Sur (SUSTech) en China.

La investigación de SUSTech confirma que el dispositivo supera con éxito escaleras, rampas y suelos irregulares de grava o tierra mediante una planificación de pasos que evita bordes peligrosos.

Más allá del ámbito militar, Futurism resalta que el dispositivo podría ser fundamental en operaciones de rescate tras terremotos, donde el terreno es impredecible y el tiempo es crucial para salvar víctimas. Además, también tiene utilidad en lugares de gran altitud con poco oxígeno.

Aunque el aspecto visual del dispositivo ha generado debate por su estética inusual, los resultados demuestran que los científicos chinos van por buen camino.  Los próximos pasos para los ingenieros en China son optimizar el perfil de fuerza para que la asistencia sea todavía más fluida en rescates civiles y tareas industriales pesadas.