Bombazo científico: investigadores noruegos transforman el mayor contaminante de la Tierra en energía limpia
Reciclar, reducir o reutilizar: ¿qué es mejor para el medioambiente?
Aprender de la naturaleza para enfrentar el desafío climático
Bacterias "comeplástico": una solución sostenible para la contaminación
Hoy, la preocupación por la contaminación ambiental llevó a científicos de todo el mundo a investigar nuevas formas de mitigar sus efectos. Entre los distintos contaminantes, algunos gases son muy difíciles de reducir. Ahora, Noruega pasó a ser en un referente en la búsqueda de soluciones gracias a estudios centrados en el mayor contaminante de la Tierra.
Se trata en esta ocasión de un enfoque biotecnológico que permite el tratamiento de emisiones industriales de manera directa y sin pasos adicionales de purificación. Este avance representa una oportunidad para desarrollar energías limpias a partir de un problema ambiental crítico.
¿Cuál es el mayor contaminante de la Tierra y en qué lograron convertirlo?
Equipos de investigación han logrado convertir al mayor contaminante de la Tierra, el dióxido de carbono, en biometano de alta pureza mediante la utilización de biofilms, un enfoque biotecnológico que permite el tratamiento de emisiones industriales de manera directa y sin pasos adicionales de purificación.
El dióxido de carbono está presente en la atmósfera en forma de gases y micropartículas derivadas de la quema de combustibles fósiles y procesos industriales. Entre las fuentes principales se encuentran la generación eléctrica, el transporte terrestre, marítimo y aéreo, así como diversas industrias que emplean procesos térmicos.
Sus efectos son acumulativos: afectan las vías respiratorias, la salud general y la biodiversidad. Estudios realizados en Noruega han mostrado que la exposición prolongada a estos contaminantes incrementa enfermedades respiratorias y cardiovasculares, además de alterar los ecosistemas locales.
¿Cómo se transforma el dióxido de carbono en biometano?
El método desarrollado por la Universidad Noruega de Ciencias de la Vida y el Instituto de Bioeconomía consiste en utilizar biofilms, películas compuestas por colonias compactas de microorganismos.
Estos microorganismos convierten directamente el dióxido y monóxido de carbono en biometano con pureza superior al 96 %.
El proceso se realiza en reactores anaerobios, sin oxígeno, con lechos móviles y fijos que permiten la estabilidad de los microbios. La bioaumentación, que consiste en la incorporación de bacterias específicas, aumenta la eficiencia del proceso y garantiza un biometano de alta calidad sin necesidad de refinación posterior.
La hermeticidad de los reactores evita la contaminación del gas producido, un problema habitual en biodigestores tradicionales.
Ventajas de transformar al mayor contaminante de la Tierra para la transición energética
Esta tecnología ofrece varias oportunidades para avanzar en la transición hacia energías renovables:
- Captura y uso del CO2 generado en industrias cementeras y plantas de tratamiento de residuos.
- Producción de energía renovable descentralizada, útil en áreas con limitaciones de acceso a redes eléctricas.
- Reciclaje de residuos industriales, como lodos y plásticos complejos, integrando estos materiales en un ciclo productivo.
- Reducción del uso de fertilizantes sintéticos mediante la gestión eficiente de residuos ganaderos y agrícolas.
Además, los sistemas con biofilms pueden integrarse con energía solar o eólica, utilizando el hidrógeno excedente de la electrólisis para generar más biometano, cerrando el ciclo de carbono y reduciendo la dependencia de combustibles fósiles.
Resistencia y eficiencia de los reactores
Los reactores con biofilm presentan robustez frente a compuestos tóxicos como sulfuro de hidrógeno o amoníaco, habituales en residuos industriales.
Mientras que en sistemas tradicionales la producción de metano puede reducirse hasta un 30 %, los reactores con biofilm mantienen niveles estables y de alta pureza.
Methanothermobacter, transforman CO2 e hidrógeno en metano incluso en entornos adversos. Esto permite un aprovechamiento más eficiente de gases contaminantes, ofreciendo un sistema más confiable para la generación de energía limpia.
Potencial industrial y futuro del hallazgo
El desarrollo de biofilms para la conversión del mayor contaminante de la Tierra en biometano tiene implicaciones claras para la industria y la sostenibilidad:
- Escalabilidad en plantas industriales emisoras de CO2.
- Integración con procesos de economía circular para residuos complejos.
- Producción energética en zonas remotas sin necesidad de grandes infraestructuras.
El éxito de esta tecnología dependerá de la inversión en escalado industrial, marcos regulatorios claros y colaboración entre sectores. De mantenerse estos esfuerzos, la transformación de gases contaminantes en energía limpia dejará de ser un proyecto experimental para convertirse en una herramienta clave frente al cambio climático.
Lo último en Ciencia
-
EEUU ahorraría 22 millones de dólares, 25 millones de litros de combustible y 63.000 toneladas de CO2 al día si sus conductores respetaran los límites de velocidad
-
Lluvia de estrellas 2026: cuándo es y dónde se verá mejor
-
Los paleontólogos chinos trituran otro récord: encuentran el ámbar más antiguo conocido hasta hoy y es 140 millones de años anterior a los dinosaurios
-
Pedro Duque, astronautra, sobre el eclipse solar total del 12 de agosto: «La luz se volverá rara, bajará la temperatura y los animales se comportarán de manera rara»
-
Los materiales que permitirán vivir en la Luna durante años
Últimas noticias
-
El Gobierno de Page paraliza el camión de cribado oncológico y obliga a los pacientes a desplazarse en pleno agosto
-
Última hora de la entrada de inmigrantes a Ceuta, en directo: fecha de la nueva avalancha, situación en la frontera y reacciones
-
Shakira (49 años), sobre su relación con Gerard Piqué: «Si no hubiera sido por el ‘Waka Waka’…»
-
Jesús Merayo, oftalmólogo: «Ver el eclipse sin protección puede provocar daños irreversibles en la vista»
-
Un estudiante de 15 años mata a siete personas en un tiroteo en un instituto de Bangkok (Tailandia)