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Un país se prepara para construir un túnel de 1,5 kilómetros con 870 metros bajo el agua: los coches circularán por el fondo del canal mientras los buques navegan justo encima

túnel bajo agua
Blanca Espada

Brasil prepara una obra que permitirá hacer en menos de cinco minutos un trayecto que ahora puede llevar casi una hora. Será entre Santos y Guarujá, dos ciudades del litoral de São Paulo separadas por el estuario de Santos. Por ese canal pasan cada día los buques que llegan al mayor puerto del país y, dentro de unos años, también lo harán miles de vehículos. La diferencia es que los coches circularán por debajo, a través de un túnel construido en el fondo.

La futura conexión tendrá cerca de 1,5 kilómetros y 870 metros estarán bajo el agua. Se trata del primer túnel sumergido que se construirá en Brasil y la inversión prevista ronda los 6.800 millones de reales. Aunque el proyecto ya está en marcha, todavía no han comenzado los trabajos más visibles. Este año se está dedicando a los estudios, permisos y proyectos técnicos, con las obras comenzando en 2027 y la apertura está prevista para 2031.

Un país se prepara para construir un túnel de 1,5 kilómetros con 870 metros bajo el agua

Pasar de Santos a Guarujá no es ahora tan sencillo como podría parecer al mirar un mapa. La distancia entre ambas orillas es pequeña, pero el canal obliga a utilizar los transbordadores o a buscar una alternativa por carretera que alarga bastante el recorrido. A las esperas se suma el tráfico y, en determinados momentos, el viaje puede superar una hora. El túnel pretende solucionar ese problema con una conexión permanente. Tendrá seis carriles, tres por sentido, además de espacios reservados para peatones y ciclistas. Uno de esos carriles se podrá adaptar más adelante para que circule el VLT, el transporte ligero sobre raíles utilizado en la región.

De sus aproximadamente 1,5 kilómetros, 870 estarán sumergidos. El dato no hace referencia a la profundidad, sino a la distancia que recorrerá el túnel bajo el canal. Los coches circularán por una estructura instalada en el fondo mientras sobre ellos continuará el movimiento habitual de barcos hacia el Puerto de Santos.

Cómo se colocará el túnel en el fondo del canal

Para construirlo no se perforará de una orilla a otra. La técnica elegida es muy distinta. Primero se fabricarán grandes piezas de hormigón en una zona seca preparada para ello. Después, cada una será llevada al agua y trasladada hasta el punto del canal donde tenga que quedar instalada. Antes habrá que dragar el fondo y abrir una zanja. Los módulos llegarán flotando hasta la zona de montaje y allí se hundirán de forma controlada. Una vez colocados, se irán conectando unos con otros hasta completar el tramo de 870 metros. Arena y piedras servirán después para cubrir y proteger la estructura.

La operación más llamativa está prevista para 2029. Será entonces cuando los grandes elementos de hormigón sean trasladados hasta el estuario y empiecen a formar, pieza a pieza, el futuro túnel. El tráfico marítimo es una cuestión especialmente delicada en este punto, ya que el canal da entrada y salida a los buques del Puerto de Santos.

De 50 minutos de trayecto a menos de cinco

El túnel cambiará sobre todo los tiempos de desplazamiento. La concesionaria calcula que cruzar de una ciudad a otra llevará menos de cinco minutos. Ahora ese mismo viaje puede rondar los 50 y, cuando hay mucho tráfico, superar los 60. Para quienes trabajan a un lado del canal y viven al otro, la diferencia será notable. También se modificarán los accesos por carretera. En Guarujá se proyecta una nueva conexión de unos dos kilómetros con la Cônego Domênico Rangoni, una de las principales vías de la zona portuaria. Desde esta carretera se puede continuar hacia el corredor que enlaza con la BR-101, conocida como Rio-Santos.

No habrá, por tanto, una salida directa del túnel a la BR-101. Los conductores llegarán a ella utilizando esta red de carreteras. La conexión tiene especial interés por el volumen de tráfico que genera el puerto, pero también para los desplazamientos cotidianos entre los municipios de la costa paulista.

Brasil espera abrir el túnel en 2031

El proyecto quedó encaminado en septiembre de 2025, cuando Mota-Engil ganó la subasta para hacerse cargo de la infraestructura. La concesión se extenderá durante 30 años e incluye la construcción y, posteriormente, la explotación y el mantenimiento. El coste calculado es de unos 6.800 millones de reales, con participación de fondos públicos y privados. Antes de ver los primeros módulos bajo el agua quedan varios años de trabajo. Durante 2027 se instalarán los principales espacios de obra, se construirá la zona donde se prepararán las piezas y comenzarán las primeras labores de dragado. En 2028 está previsto fabricar los elementos de hormigón y avanzar en las rampas y en la zanja del canal.

Los módulos se sumergirán en 2029 y el año siguiente se dedicará a los acabados, instalaciones y pruebas. La fecha que figura actualmente para la puesta en servicio es 2031. Si se cumple, Santos y Guarujá tendrán por fin una unión fija y los conductores podrán cruzar el canal en unos minutos mientras los grandes buques del puerto siguen pasando sobre sus cabezas.

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