Cataluña
San Jordi

San Jordi dice adiós a Las Ramblas en 2026: nueva ubicación y cómo llegar a la feria del libro de Barcelona

Desde hace meses, si te paseas por Las Ramblas de Barcelona comprobarás que hay obras y es algo complicado andar en ellas

Todavía quedan unos días para llegar al 23 de abril, por lo que ahora se está organizando todo el día de San Jordi

Una jornada en la que hacer cantidad de actividades

Desde hace meses, si te paseas por Las Ramblas de Barcelona comprobarás que hay obras y es algo complicado andar en ellas. Se está haciendo una remodelación para ampliar las calles colindantes y ello obliga a reconducir y cambiar de emplazamiento algunos actos clave que se desarrollan en la ciudad. En este caso, las famosas tiendas de flores del icónico paseo durante la jornada de Sant Jordi no están disponibles y por esto cambian de ubicación. Por tanto hay que decir adiós a Las Ramblas en 2026 para la festividad del 23 de abril.

Pero lejos de quedarse sin ventas de sus rosas para este día se trasladan a otras zonas cercanas: como el entorno de la plaza de Cataluña, del Portal de l’Àngel y la plaza de la Catedral, que en otros años ya tenían paradas y ahora tendrá muchas más. tal como anunció en su día el Ayuntamiento de Barcelona, parte del distrito de Ciutat Vella tendrá mayor cantidad de actividades, mayores paradas y puestos, y con ello se atraerá a más cantidad de público en una jornada donde se concentran muchas personas. En concreto, las paradas de flores (que estaban en las Ramblas) ahora permanecerán en plaza de Cataluña. Las paradas de tiendas de libros y entidades culturales estarán en Portal de l’Àngel y se extenderán a Plaza de la Catedral.

San Jordi se transforma y ya no estará en Las Ramblas en 2026

Todavía quedan unos días para llegar al 23 de abril, por lo que ahora se está organizando todo el día de San Jordi con el fin de que no haya aglomeraciones en determinados lugares por este cambio y cancelación de la fiesta en las Ramblas.

Hay que pensar que era uno de los paseos centrales de este día, si bien a mediodía y por la tarde, la concentración era grande, es verdad que hablamos de toda una tradición.

Día del Libro y la rosa

Como ya es tradicional, en este día se regalan rosas a la enamorada o enamorado, y la fiesta se ha extendido porque estas flores se regalan a amigos, compañeros de trabajo y otros.

Mientras que es de destacar que el 23 de abril no solo tiene importancia a nivel local o autonómico, sino también internacional. En 1995, la UNESCO declaró esta fecha como el Día Internacional del Libro y de los Derechos de Autor.

La elección no fue casual: coincide con la muerte de grandes figuras de la literatura universal como Miguel de Cervantes y William Shakespeare.

Esta coincidencia ha reforzado el carácter cultural de la jornada, convirtiéndola en un momento ideal para fomentar la lectura y rendir homenaje a la literatura. Instituciones como la propia UNESCO destacan la importancia de este día como herramienta para promover el acceso a la cultura y la protección de la creación intelectual.

También se organizan actividades complementarias, como firmas de libros, lecturas públicas o iniciativas participativas. Incluso la víspera, el 22 de abril, muchas librerías y floristerías ya comienzan a instalar sus puestos, anticipando una de las jornadas más emblemáticas del año.

Dónde comer durante la jornada de Sant Jordi

Más allá de que no se comprarán rosas en Las Ramblas en 2026, la jornada de Sant Jordi es un día no festivo en Cataluña pero como si lo fuera pues una ocasión para dar vueltas por la ciudad, hacer actividades e ir a comer o cenar a un buen restaurante.

Mama

¿Te hace una pizza? Pero no una cualquiera, una auténtica, napoletana, con el control de la masa y puro estilo italiano. Si lo eliges hay dos establecimientos para ir: abrió en 2016 en Paralel y, desde febrero de este 2026, cuenta con un segundo local en la céntrica València con Rambla Cataluña.

Hay 8 pizzas especiales, además de la corporación de entrantes (o antipasti) tradicionales y regionales, con especial representación de los fritos: la Crocchè (una croqueta de patata frita típica de Nápoles, Sicilia y la Apulia), ’A frittatina ’e maccarun (bucatini, bechamel, calabacín, queso provolone, queso pecorino y pimienta negra, huevo y panko) o la polenta frita.

Mayura

La cocina de la India cobra vida en Barcelona y Mayura, máximo exponente de ella que cumple 20 años siendo un referente consolidado, y el lugar donde la tradición milenaria se encuentra con el paladar mediterráneo en un equilibrio armonioso.

Para estos 20 años, se han diseñado nuevos platos conmemorativos. Especialidades refrescantes y vegetales como la Kachumber Mayura, el puente perfecto entre culturas: una versión mediterránea de la tradicional ensalada kachumber con tomates aliñados con paneer, albahaca, crema de yogur con hierbas frescas, pistachos picados y vinagreta de mostaza negra. O la Baigan Bhartha, una berenjena asada a fuego lento para lograr un sabor ahumado, triturada y macerada con especias indias, tomate y hierbas.

Kiosko Universal

Si ya has comprado la rosa y el libro, entonces puedes seguir el día en el mercado de la Boquería. Allí, Kiosko Universal es una de las pocas barras auténticas que quedan en este lugar. Tras más de 50 años, la tercera generación del Kiosko, Borja Domínguez, ofrece esas tapas de siempre, platos algo más contundentes como los pescados que vienen directamente del mercado, como no podía ser de otra manera, y hasta otros nuevos como las zamburiñas con foie y jamón ibérico, atendiendo a las demandas de los nuevos comensales.

Albarada, en el Hotel Mett

Nos vestimos algo más elegantes y compartimos la jornada de Sant Jordi con la persona especial. Vamos al recién restaurado hotel Mett  en el Tibidabo, donde hay dos zonas de restauración de altura: Albarada y 1925 Vermutería.

Juntos, ofrecen una experiencia gastronómica dinámica alejada de las calles de la ciudad. Albarada, por ejemplo, es tranquilo, luminoso y equilibrado, con vistas increíbles a toda la ciudad a tus pies. Aquí el chef Rubén Briones dirige una carta basada en productos locales y de temporada, inspiración del Mediterráneo y un guiño a los ingredientes y productos locales que garantiza un concepto orgulloso de sus raíces españolas. Una carta corta y estudiada, para no tener que pensar mucho, solo en disfrutar de sus sabores, ejemplos de ellos son la lubina salvaje con sofrito y salsa de puerros, el cordero cocinado a fuego lento con mojo de menta y el arroz con bogavante a la parrilla.